Sociedad del juego

Por: Tony Tafur | Con una fuerte dosis de ironía, la obra Jugadores explora el aterrizaje a la tercera edad y cómo cierta turbulencia amplifica algunos desajustes.

Jugadores, obra teatral dirigida por Mateo Chiarella, se puede ver en el Teatro Ricardo Blume.
Jugadores, obra teatral dirigida por Mateo Chiarella, se puede ver en el Teatro Ricardo Blume.

La tragicomedia como manifestación de la realidad. Esa es la brújula de Jugadores, obra teatral que exhibe a un barbero, un enterrador, un actor y un profesor de matemáticas, todos en la tercera edad, sin oportunidades laborales y proclives a los juegos de mesa. ¿Cómo se entiende este angustiante intervalo? El director peruano Mateo Chiarella nos ofrece un manual con su puesta en escena desde este jueves 18 en el Teatro Ricardo Blume (Jesús María), donde los protagonistas serán los actores Ricardo Velásquez, Américo Zúñiga, Alfonso Santistevan y Alberto Ísola.

  • Como director de ‘Jugadores’, ¿puedes compartir la visión creativa que te inspiró a llevar esta historia al escenario?

Lo que me atrajo de la trama era dos aspectos específicos. Uno que era una historia sobre personas mayores cuando realmente la vida, como un arco, te lleva hacia la caída. Qué ocurre con estas personas cuando dejan de trabajar. Y la segunda es que lo enfrenta desde el humor, desde la comedia negra.

  • Dada la complejidad emocional de ‘Jugadores’, ¿cuáles fueron los mayores desafíos que enfrentaste al dirigir esta obra y cómo los superaste?

La obra recoge muy bien los ánimos, los miedos, las angustias de las personas mayores. Como todo proceso hay dudas, pero aparte de la inteligencia y sensibilidad de los actores, ha sido muy dúctil, muy fácil de asir de los personajes. Se recogió propuestas, se afinó, pero son básicamente los actores quienes desde su experiencia han manejado la historia.

  • En la representación de temas profundos como la adicción y las apuestas, ¿cómo guiaste al elenco para explorar estas dimensiones de manera auténtica?

Es que la adicción y las apuestas son los resultados de algo ¿no? Y esa sensación de no ganar, de ser como puesto al costado, puede llevar a la adicción, a las apuestas, a la frustración. En verdad la adicción y las apuestas son un mecanismo. En este caso, el juego de cartas.

El director Mateo Chiarella le puso norte a esta natural inquietud.
  • ¿Hay alguna reacción específica que te gustaría evocar?

Creo que el impacto que se espera de la audiencia es que se deje llevar, que se entregue a la historia, que se divierta, que vea en los personajes no necesariamente una identificación personal pero con algún personaje cercano de su mundo, que se sensibilice ante las personas mayores.

  • Si pudieras darle un consejo a los directores emergentes que aspiran a abordar temáticas profundas en el teatro, ¿cuál sería?

Uno tiene que ser sincero con lo que quiere hacer. A veces creemos que nuestra sinceridad tiene que ver con romper los moldes y con ser rebeldes. Y la pregunta es si es que eso tiene alguna razón específica o si es que lo que quiero es simplemente ser la persona que haga el cambio. Es mejor que cuentes una buena historia y que esa historia la cuentes de la manera como te nace del forro a que estés pensando en revolucionar el teatro. Se sincero, haz lo que quieras, pero hazlo serio y profundamente. No juegues al teatro.