A poco de conocerse el Premio Nobel de Literatura 2026, las apuestas vuelven a agitar el mundo de las letras. La Academia Sueca anunciará este jueves 8 de octubre al sucesor del escritor húngaro László Krasznahorkai, ganador de la edición 2025, mientras críticos, lectores y casas de apuestas intentan anticipar una decisión tradicionalmente difícil de predecir.
No existe, sin embargo, una lista oficial de candidatos. Las nominaciones y deliberaciones de la Academia Sueca permanecen bajo estricta reserva durante 50 años. Por ello, los nombres que circulan en estos días proceden fundamentalmente de casas de apuestas, mercados de predicción y especulaciones de la crítica literaria.
Can Xue vuelve a encabezar las apuestas
Uno de los nombres que aparece con mayor insistencia es el de Can Xue, seudónimo de la escritora china Deng Xiaohua. Considerada una de las voces más singulares de la literatura experimental de su país, lleva varios años instalada en las quinielas del Nobel.
Las apuestas de Betsson la colocan actualmente en el primer lugar, con una cuota de 5,00, por delante de la poeta canadiense Anne Carson, con 7,00, y del novelista australiano Gerald Murnane, con 8,00. También aparece con fuerza el escritor indio Amitav Ghosh.
Otras listas ofrecen un panorama algo diferente. Ladbrokes también sitúa a Can Xue en primer lugar, pero incluye en posiciones destacadas al japonés Haruki Murakami, al estadounidense Thomas Pynchon, al español Enrique Vila-Matas, a la portuguesa Lídia Jorge, a la rusa Liudmila Ulítskaya y a la canadiense Margaret Atwood.
Murakami vuelve así a ocupar un lugar que conoce bien: desde hace años, el autor de Tokio blues y Kafka en la orilla aparece entre los favoritos cada vez que se acerca octubre, aunque hasta ahora la Academia Sueca ha optado por otros nombres.
César Aira, la carta argentina
Entre los escritores latinoamericanos, César Aira ha ganado especial atención este año. El argentino, nacido en Coronel Pringles en 1949, ha construido una de las obras más extensas y particulares de la literatura contemporánea en español, con más de un centenar de libros publicados, en su mayoría novelas breves.
Autor de títulos como Cómo me hice monja y Un episodio en la vida del pintor viajero, Aira ha desarrollado una escritura difícil de encasillar, marcada por la experimentación, el humor, la imaginación y una producción casi ininterrumpida.
Su presencia entre los favoritos despierta inevitablemente una pregunta histórica para las letras argentinas. Jorge Luis Borges, considerado uno de los escritores fundamentales del siglo XX, nunca recibió el Nobel de Literatura pese a haber sido mencionado durante años como candidato.
Aira no es el único nombre argentino que aparece en las apuestas. Mariana Enríquez y Samanta Schweblin, dos de las escritoras argentinas con mayor circulación internacional en la actualidad, también figuran en algunas listas, aunque con menores probabilidades.
Latinoamérica vuelve a mirar hacia Estocolmo
La mexicana Cristina Rivera Garza es otra de las autoras latinoamericanas que aparece con insistencia. Ganadora del Premio Pulitzer 2024 por El invencible verano de Liliana, su obra ha explorado la violencia, la memoria, la identidad y las formas híbridas entre ficción, ensayo y testimonio.
La expectativa latinoamericana tiene además un componente histórico. El último autor de la región en recibir el Nobel de Literatura fue el peruano Mario Vargas Llosa, distinguido en 2010.
Desde entonces, el premio ha recorrido tradiciones literarias muy distintas y ha reconocido, entre otros, a la surcoreana Han Kang en 2024 y al húngaro László Krasznahorkai en 2025.
Un premio difícil de predecir
Las apuestas, sin embargo, deben tomarse con cautela. Ni las casas de apuestas ni los mercados de predicción tienen acceso a las deliberaciones de la Academia Sueca. Incluso entre ellos existen diferencias: mientras algunas listas colocan a Can Xue con claridad en cabeza, otros mercados sitúan a Anne Carson en primera posición.
Esa incertidumbre forma parte del ritual que rodea cada año al Nobel de Literatura. Grandes nombres pueden permanecer décadas entre los favoritos sin obtenerlo, mientras autores con menor presencia en las quinielas terminan atravesando las puertas de la Academia.
El misterio terminará este jueves 8 de octubre, cuando Estocolmo anuncie al nuevo Nobel de Literatura. Además del prestigio que supone ingresar en una lista que comenzó en 1901, el ganador recibirá este año 12 millones de coronas suecas, luego de que la Fundación Nobel incrementara en un millón la dotación de cada categoría.