En El bar de las almas perdidas, Carlos Esquivel Roca propone una travesía interior y geográfica donde el desarraigo, la intuición y el peligro se entrelazan. Publicada por Maquinaciones Narrativa, la novela se despliega como un relato en primera persona, con la cadencia de una memoria que avanza a golpes de revelación. Un protagonista en crisis —empujado por el augurio de un brujo— se lanza a un recorrido incierto y transformador, atravesando escenarios donde cada encuentro parece decisivo.
El bar del título no es un mero decorado. Como señala el escritor Marco García Falcón, funciona como un espacio magnético de convergencia: allí se reúnen personajes complejos, cargados de pasado, cuyas historias iluminan —y a veces ensombrecen— la del narrador. En ese cruce de voces y destinos, la novela adquiere densidad simbólica y una atmósfera donde lo noir dialoga con lo místico.
El investigador Elton Honores lee el libro como un relato de doble fondo: la historia de un peruano migrante y marginal en Italia y, en paralelo, la de ese mismo personaje en su aspiración —intuitiva, casi visceral— de convertirse en escritor. Dividida en 34 capítulos, la obra puede entenderse como una novela de aprendizaje, atravesada por la mística del “escritor maldito” y por una necesidad creativa que no busca explicación racional.
Nacido en Lima en 1981, Carlos Esquivel Roca llega a la literatura desde una biografía múltiple. Deportista destacado en su juventud, estudió Historia del Arte y Pintura en la Southern Oregon University. De regreso al Perú, recorrió como mochilero los Andes y la Amazonía, experiencia que marcaría su mirada. Más tarde vivió una década en Roma, donde trabajó en restaurantes, estudió cocina y coctelería y abrió su propio restobar. De vuelta en Lima, combinó el emprendimiento gastronómico con el periodismo deportivo y la comunicación audiovisual, sin abandonar una curiosidad constante por la cultura y la geopolítica.
La presentación de El bar de las almas perdidas se realizará el jueves 22 de enero de 2026, a las 7.00 p.m., en la Cuina de Bonilla (calle Manuel Bonilla 124, Miraflores), con los comentarios del escritor Leonardo Caparrós y el editor José Donayre. Una cita para asomarse a un debut narrativo donde el viaje es, sobre todo, una forma de conocimiento.