La infraestructura peruana enfrenta una doble exigencia: cerrar las brechas que frenan el desarrollo y prepararse para los impactos de los fenómenos climáticos. Esa fue una de las principales alertas de la inauguración de la Feria Internacional de Infraestructura y Construcción (INFRACON PERÚ 2026), que reunió el 14 de octubre a autoridades, empresarios e inversionistas en el Centro de Convenciones Plaza Yanahuara, en la ciudadela de VIDAWASI, Cusco.
Durante la ceremonia, el presidente del Congreso, Miguel Ángel Torres, lamentó los incendios registrados en la región y los vinculó con la necesidad de anticiparse a los riesgos asociados al Fenómeno El Niño. Su llamado fue a unir esfuerzos entre el Estado y el sector privado para responder de manera inmediata y eficaz ante una amenaza que puede comprometer la infraestructura del país.
El encuentro, organizado por la Sociedad Nacional de Construcción e Infraestructura (SNCI), busca promover proyectos en construcción, minería, energía, turismo, tecnología e inteligencia artificial. La agenda también pone sobre la mesa un problema persistente: el Perú dispone de recursos y oportunidades de inversión, pero aún necesita planificación, seguridad jurídica y capacidad para convertir los proyectos en obras concretas.
INFRACON: El Niño en la agenda
La advertencia climática marcó uno de los momentos de la inauguración. Torres pidió coordinación entre el Estado y las empresas para afrontar los riesgos que puede generar el Fenómeno El Niño, en un contexto en el que los incendios en Cusco han vuelto a poner la atención sobre la vulnerabilidad del territorio.
La preparación de la infraestructura resulta clave para reducir el impacto de emergencias sobre carreteras, servicios básicos y equipamientos públicos. La respuesta, sin embargo, no depende únicamente de ejecutar nuevas obras: también exige prevención, planificación y coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
La advertencia planteada en INFRACON sitúa la gestión del riesgo como parte de la agenda de inversión. El desafío es que las prioridades expuestas durante el encuentro se traduzcan en medidas concretas, con responsabilidades definidas y capacidad de respuesta antes de que las emergencias escalen.
Benavides pide continuidad
El presidente de la SNCI, Roque Benavides, sostuvo que las oportunidades del país contrastan con las brechas que todavía debe superar. “Para hacerlo necesitamos planificación, continuidad en las políticas públicas, seguridad jurídica, y sobre todo, capacidad para ejecutar los proyectos”, afirmó durante la ceremonia.
Su mensaje apuntó a las condiciones que, desde la perspectiva del sector constructor, permiten sostener la inversión en el tiempo. La disponibilidad de recursos naturales no garantiza por sí sola el desarrollo: se requieren proyectos viables, reglas previsibles y decisiones que sobrevivan a los cambios políticos.
La ejecución aparece como uno de los principales retos. Anunciar inversiones o incorporar iniciativas a una cartera no equivale a cerrar brechas; el resultado depende de que los proyectos avancen, se concluyan y respondan a las necesidades para las que fueron concebidos.
Minería, energía y turismo
El vicepresidente de la SNCI, César Candela, destacó la necesidad de mejorar la infraestructura vinculada a sectores estratégicos. La minería requiere instalaciones modernas y sostenibles; el potencial energético demanda inversiones, mientras que el turismo necesita conectividad y servicios para ampliar el acceso a los destinos regionales.
La feria reúne durante tres días a especialistas del sector público y privado en ponencias magistrales y paneles sobre infraestructura sostenible, mecanismos de inversión, transición energética, transporte y conectividad. En paralelo, una zona de exhibición presenta tecnologías y soluciones aplicadas a la construcción.
La participación de autoridades nacionales y regionales busca acercar al sector público, las empresas y los inversionistas. Entre los asistentes a la apertura estuvieron el gobernador de Cusco, Werner Salcedo; el alcalde provincial, Luis Pantoja; y los ministros de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia; Salud, Luis Dyer; y Producción, Juan Carlos Requejo, según la información proporcionada por los organizadores.
Desarrollo con impacto social
En su intervención, Torres planteó que la infraestructura debe medirse por su efecto sobre la vida cotidiana. “La infraestructura es dignidad”, afirmó, al señalar que las obras pueden mejorar las oportunidades de las familias y evitar que las personas deban abandonar sus lugares de origen para buscar mejores condiciones de vida.
La dimensión social también forma parte de la sede elegida para el encuentro. INFRACON PERÚ se desarrolla por segundo año consecutivo en la ciudadela de Salud Infantil Virgen de VIDAWASI, organización cuyo trabajo está orientado a la atención de niños, especialmente de poblaciones vulnerables, y a la lucha contra el cáncer infantil.
La feria busca conectar inversión, innovación y desarrollo regional, pero su alcance deberá medirse más allá de las ponencias y los contactos empresariales. En un país expuesto a riesgos naturales y con importantes déficits de infraestructura, la prueba está en la capacidad de ejecutar proyectos oportunos, sostenibles y útiles para la población.