Las micro y pequeñas empresas (MYPE) buscan entrar en la agenda de las facultades legislativas. Gremios de bodegueros, panaderos, emolienteros, ferreteros y textileros demandaron al Congreso incorporar reformas tributarias y laborales que respondan a la realidad del sector, golpeado por las extorsiones, el incremento de los costos operativos y los efectos de los fenómenos climáticos.
Los representantes advierten que la combinación de cobros ilegales y obligaciones que consideran poco adecuadas a su capacidad económica amenaza la continuidad de miles de negocios formales. Por ello, exhortaron a los parlamentarios de todas las bancadas a priorizar medidas que faciliten la formalización y contribuyan a sostener una actividad que representa más del 99 % del tejido empresarial peruano y constituye una fuente importante de empleo.
Extorsiones y costos
Las pequeñas empresas enfrentan una presión creciente sobre sus ingresos. A los gastos habituales de operación se suman las amenazas y los pagos exigidos por organizaciones criminales, una situación que pone en riesgo tanto la continuidad de los establecimientos como el sustento de las familias que dependen de ellos.
Los gremios sostienen que la respuesta del Estado no puede limitarse a las medidas de seguridad. También consideran necesario revisar las condiciones tributarias y laborales para evitar que los negocios con menor capacidad financiera terminen asumiendo cargas que dificulten su permanencia en la formalidad.
Reforma tributaria
Uno de los principales pedidos apunta a establecer reglas tributarias acordes con las condiciones económicas de las micro y pequeñas empresas. Los representantes aseguran que no buscan quedar exonerados de sus responsabilidades, sino contar con un sistema que les permita cumplirlas sin comprometer la viabilidad de sus actividades.
«No pedimos privilegios ni que nos regalen nada. Queremos pagar impuestos justos y acordes con la realidad que afrontamos diariamente», manifestaron los portavoces gremiales.
El planteamiento pone sobre la mesa la necesidad de revisar los mecanismos que afectan a los pequeños negocios y de promover condiciones que incentiven la formalización. Para los gremios, las medidas deben considerar las diferencias entre las capacidades financieras de las grandes compañías y las de los emprendimientos de menor escala.
Mypes: cambios laborales
La agenda también comprende las obligaciones laborales. Los representantes del sector solicitan que las normas tomen en cuenta las características de las MYPE, sin perder de vista la necesidad de proteger a los trabajadores y promover el empleo formal.
Según los gremios, un marco que no considere la realidad operativa de estos negocios puede dificultar su crecimiento y limitar su capacidad para contratar personal. Por ello, piden que las facultades legislativas permitan abordar reformas que favorezcan la sostenibilidad empresarial y generen mejores condiciones para la formalización.
Clima y continuidad
La preocupación incluye las pérdidas económicas vinculadas a los fenómenos climáticos, que pueden afectar las operaciones, el abastecimiento y los ingresos de los pequeños negocios. Para los representantes empresariales, estos riesgos se acumulan a la inseguridad y al aumento de los costos, reduciendo el margen de respuesta de establecimientos con recursos limitados.
Ante este escenario, los gremios se declararon en sesión permanente y exhortaron al Congreso a escuchar sus planteamientos e incorporar las necesidades del sector en las medidas que se evalúan. La demanda busca que las decisiones legislativas contemplen a millones de emprendedores que sostienen buena parte de la actividad económica nacional.
El desafío para el Parlamento será evaluar propuestas que atiendan las dificultades de las MYPE y, al mismo tiempo, preserven la recaudación, los derechos laborales y la lucha contra la informalidad. Para los gremios, dejar sus demandas fuera de la agenda significaría postergar una respuesta a negocios que enfrentan, de manera simultánea, la presión criminal, los costos crecientes y la vulnerabilidad ante los eventos climáticos.