El Gobierno peruano condenó los ataques atribuidos a las milicias hutíes contra los aeropuertos de Riad y Abha, en Arabia Saudita, que, según el pronunciamiento oficial, provocaron la muerte de civiles y cuantiosos daños materiales. A través de un comunicado difundido el 9 de octubre, el Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su preocupación por los hechos y pidió el cese de las agresiones.
Condena del Gobierno peruano
Mediante el Comunicado Oficial 018-26, el Ejecutivo rechazó los ataques contra instalaciones aeroportuarias y manifestó su preocupación por las consecuencias para la población civil. El pronunciamiento también reafirmó el respaldo del Perú a la soberanía y la integridad territorial de Arabia Saudita.
La Cancillería expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo saudita, además de trasladar sus condolencias a los familiares de las personas fallecidas y sus deseos de pronta recuperación a los heridos.
Llamado al respeto del derecho internacional
El Perú reiteró su demanda para que cesen los ataques y exhortó a respetar la soberanía y la integridad territorial de los Estados. Asimismo, hizo un llamado a cumplir las disposiciones del derecho internacional y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El pronunciamiento se enmarca en la posición oficial peruana frente a las acciones que afectan la seguridad de la población civil y la estabilidad regional.
Seguimiento de la situación en Arabia Saudita
La Cancillería informó que mantiene un seguimiento de la situación de seguridad en territorio saudita mediante la Embajada del Perú y su Sección Consular, con el objetivo de atender eventuales necesidades de los ciudadanos peruanos en ese país.
Ambas dependencias diplomáticas se encuentran preparadas para brindar asistencia consular a los connacionales que lo requieran, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Asistencia a los connacionales
El comunicado no detalla si hay ciudadanos peruanos afectados por los ataques. Sin embargo, el Gobierno indicó que sus representantes diplomáticos mantienen la vigilancia de la situación y están disponibles para responder ante posibles solicitudes de ayuda.
La Cancillería reiteró así su preocupación por los hechos y su llamado al cese de las agresiones, en defensa de la soberanía estatal, la protección de la población civil y el respeto de las normas internacionales.