El Altiplano, sus silencios, su música y un universo donde lo cotidiano convive con lo fantástico atraviesan Flor de Qantuta, primer largometraje de la directora y guionista puneña Verónica Arze. La película tendrá su estreno el 13 de octubre, a las 8:30 p. m., en la Sala Azul del CCPUCP, como parte de la competencia nacional del Lima Alterna Festival de Cine.
Rodada íntegramente en aymara y con la participación de pobladores de comunidades de Ácora, Puno, la cinta constituye además el primer largometraje realizado por una mujer del Altiplano peruano, dentro de una cinematografía regional que en los últimos años ha ganado nuevos espacios de producción y exhibición.
La historia sigue a Sayri, un niño que nace con características especiales en una comunidad aymara y recurre a una imaginación fantástica para comprender el mundo aparentemente deshabitado que lo rodea. Preocupado porque cada vez quedan menos integrantes de su tropa para asistir a la fiesta de la provincia, intenta recuperar a quienes han desaparecido. En esa búsqueda irá descubriendo también fragmentos de su propia historia.

Para Arze, la película tiene una raíz profundamente personal. “Fue imposible desligar mi infancia para escribir esta ópera prima”, señala. Su recuerdo del Altiplano se aleja de las grandes celebraciones convertidas en espectáculo para detenerse en las músicas que sobreviven al paso de los siglos, los aerófonos, los intérpretes y los paisajes de la puna.
Flor de Qantuta obtuvo los Estímulos Económicos del Ministerio de Cultura en 2020, pero su realización atravesó un camino complejo. La pandemia impidió filmar algunas escenas de fiesta y posteriormente la crisis política alteró nuevamente el proceso. El rodaje pudo concluir a mediados de 2023 y la postproducción continuó con un presupuesto autosostenido.

“Nos faltaron manos y presupuesto, es cierto, pero nunca corazón”, recuerda la directora sobre una filmación marcada también por las dificultades de la geografía y el clima.
La producción incorporó a habitantes de las comunidades de la zona, integrantes de Chacareros Fuerza Aimara Zona Lago y artistas como Edith Ramos, reforzando el vínculo entre la ficción y el territorio en el que transcurre la historia.
Arze lleva dos décadas dedicada al audiovisual y es socia de la productora Santiago, con sede en Arequipa. Entre sus trabajos figuran Músico Ultraórbico, El retrato de Raquel, Estación Final, Florescencias, Antología de la música puneña, Harawi, Adiós en el Tambo y La flor del Perú. También dirige y produce el microprograma Taki Ñan, La Ruta de la Música y el Festival Theodoro Valcárcel, realizado en Puno.
Tras la proyección de Flor de Qantuta en el CCPUCP se realizará un conversatorio con Verónica Arze, que permitirá acercarse al proceso de creación de una película nacida desde el propio paisaje cultural y lingüístico del Altiplano.
