En una elección municipal, un domicilio puede valer más de lo que parece. No por la dirección en sí, sino por los votos que reúne. Para las ERM 2026, Reniec restituyó 38 819 domicilios tras verificar 64 943 registros. Áncash concentra 15 392 casos. Las cifras no prueban “voto golondrino”, pero revelan la dimensión de una vigilancia que busca evitar que el padrón se convierta en una herramienta para alterar la competencia electoral.
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