Fernando Cerimedo pasó en pocos años de trabajar detrás de campañas políticas en América Latina a convertirse en una figura habitual de la nueva derecha regional. Hoy, sin embargo, su nombre aparece ligado a una investigación por tentativa de feminicidio en Bolivia que podría cambiar el rumbo de su trayectoria.
Cerimedo, consultor político y estratega argentino, es conocido por su cercanía con dirigentes de la derecha y la ultraderecha latinoamericana. Entre sus trabajos más conocidos está su participación en la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina. También estuvo vinculado a campañas de Jair Bolsonaro en Brasil y Nasry Asfura en Honduras. Es, además, cofundador del medio digital La Derecha Diario.
En Bolivia, su influencia llegó hasta el entorno del presidente Rodrigo Paz. Aunque el Gobierno boliviano ha negado que Cerimedo ocupe un cargo oficial, reconoce que prestaba asesorías externas al mandatario. Su detención se produjo el 18 de agosto en el aeropuerto de Viru Viru, después de un ataque contra su expareja, la abogada Nadia Beller.
Beller sobrevivió a un ataque en el que recibió tres disparos frente a un hotel. Desde el hospital señaló a Cerimedo y afirmó que el consultor quería silenciarla porque tenía información sobre presuntos negocios irregulares y redes de corrupción. Cerimedo, por su parte, niega las acusaciones y su defensa sostiene otra versión de los hechos.
La investigación tomó un nuevo giro tras el peritaje realizado al teléfono de Cerimedo. Según EL PAÍS, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) encontró conversaciones que, para la Fiscalía, constituyen indicios de una posible coordinación del ataque. Entre los mensajes aparece la frase “o la eliminamos o estamos jodidos”, que forma parte de las pruebas presentadas en el caso.
La justicia boliviana ordenó 180 días de prisión preventiva para Cerimedo en la cárcel de Palmasola. El juez consideró que existen suficientes indicios y riesgo de fuga, entre otros factores por su nacionalidad argentina. Además, la Fiscalía abrió otra investigación por presunto enriquecimiento ilícito después de encontrar más de 40.000 dólares en una de sus propiedades.
El caso ha colocado bajo escrutinio no solo al estratega argentino, sino también sus vínculos políticos y empresariales en la región. Las acusaciones de Beller han abierto investigaciones sobre supuestas redes de corrupción relacionadas con contratos estatales y negocios de combustible, oro y otros sectores en Bolivia. Cerimedo niega las acusaciones.
Su recorrido, marcado por campañas de líderes conservadores y por el uso de herramientas digitales en la comunicación política, contrasta ahora con una investigación judicial que lo mantiene detenido y que todavía deberá determinar su responsabilidad en los hechos.