Las lluvias intensas no solo dejan daños en viviendas, carreteras e infraestructura. También pueden abrir la puerta a enfermedades que encuentran en el agua y el barro un medio para propagarse. Entre ellas está la leptospirosis, una infección bacteriana cuyo riesgo aumenta en escenarios de inundaciones y contacto con aguas contaminadas.
Frente a este panorama, el Ministerio de Salud (Minsa) ha reforzado la capacidad de diagnóstico en las regiones con mayor riesgo. Este año adquirió 1.000 kits ELISA para detectar leptospirosis y ya distribuyó 697, equivalentes a 66.912 pruebas.
Los kits están destinados principalmente a los laboratorios de referencia y permiten detectar anticuerpos IgM contra Leptospira, la bacteria responsable de la infección. Los 303 kits restantes permanecen en stock para ser distribuidos de acuerdo con las necesidades de cada región.
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Una enfermedad asociada al agua contaminada
La leptospirosis se transmite cuando una persona entra en contacto con agua, barro o alimentos contaminados con la orina de animales infectados, especialmente roedores. La bacteria puede ingresar al organismo a través de heridas en la piel o por las mucosas de los ojos, la nariz o la boca.
Por ello, después de lluvias intensas, desbordes o inundaciones, el contacto con aguas estancadas o lodo puede convertirse en un factor de exposición. El riesgo es mayor en zonas donde las condiciones sanitarias se deterioran o existe presencia de animales infectados.
La enfermedad puede presentar síntomas que van desde fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares hasta cuadros más graves que comprometen órganos como los riñones o el hígado. Ante síntomas persistentes después de una posible exposición, la evaluación médica resulta fundamental.
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Loreto, Piura y San Martín, entre las regiones priorizadas
La distribución de las pruebas se concentró en territorios considerados de mayor riesgo. Loreto recibió 110 kits, equivalentes a 10.560 pruebas; Piura, 75 kits (7.200 pruebas), y San Martín, 65 kits (6.240 pruebas).
También fueron enviados 57 kits a Tumbes, 47 a Lima y 45 a Ucayali. En total, las regiones ya cuentan con 697 kits distribuidos en dos entregas realizadas durante marzo y julio.
Más allá de la cifra, la disponibilidad de pruebas busca acortar el tiempo entre la aparición de un caso sospechoso y su confirmación. En enfermedades asociadas a eventos climáticos, esa capacidad puede resultar decisiva para detectar a tiempo un incremento de casos y activar medidas de control.
El escenario climático mantiene así a la leptospirosis entre las enfermedades que requieren vigilancia, particularmente en las zonas expuestas a lluvias intensas e inundaciones. El diagnóstico oportuno y la atención médica temprana son claves para evitar que una infección pueda evolucionar hacia formas graves