La presidenta de la República, Keiko Fujimori, respaldó al ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, frente a la moción de interpelación presentada por diputados de Juntos por el Perú y consideró prematuro que el Parlamento planteara este mecanismo a pocas semanas del inicio de su gestión.
La mandataria Keiko Fujimori reconoció que el Congreso tiene una función fiscalizadora, pero sostuvo que el Ejecutivo se encontraba concentrado en trabajar y mostrar resultados. En ese sentido, afirmó que Belaúnde contaba con su respaldo y que acudiría al Parlamento, si la interpelación era aprobada, en el marco de las reglas democráticas.
“En tan solo dos semanas presentar una moción de interpelación, la verdad que no tengo mucho que decir”, declaró Fujimori.
Keiko Fujimori anunció medidas para reducir gastos del Estado
Durante sus declaraciones, la presidenta también se refirió al manejo de los recursos públicos y señaló que su Gobierno buscaba reducir los gastos corrientes para destinar una mayor cantidad de recursos a la ejecución de obras.
Como ejemplo, mencionó los costos asociados al almacenamiento de vacunas y otros bienes del Estado. Según explicó, algunos ministerios ya habían iniciado una revisión de estos contratos y procedido a cancelar aquellos considerados excesivos.
Fujimori adelantó que el pedido de facultades legislativas que el Ejecutivo presentaría ante el Congreso incluiría medidas para modernizar y digitalizar el Estado, además de mecanismos destinados a identificar y corregir gastos considerados innecesarios.
La jefa de Estado, Keiko Fujimori, pidió al Parlamento facilitar el debate y eventual aprobación de estas facultades, con el propósito de implementar las medidas durante los primeros meses de su administración.
Ejecutivo busca priorizar recursos para obras
La presidenta sostuvo que una de las prioridades de su gestión sería mejorar la eficiencia del gasto público y evitar que recursos destinados al Estado se utilicen en conceptos que puedan ser reducidos.
En esa línea, señaló que el Gobierno buscaría corregir los excesos en el gasto corriente y orientar mayores recursos hacia la ejecución de obras públicas y la atención de las principales necesidades de la población.
El respaldo a Belaúnde se produjo en medio del inicio de la gestión de Fujimori y de las primeras acciones de fiscalización impulsadas desde el Parlamento. La mandataria insistió en que el Ejecutivo mantendría una relación democrática con el Legislativo, pero consideró que las prioridades inmediatas debían estar concentradas en atender las demandas ciudadanas y cumplir los compromisos asumidos por el Gobierno.