Este 6 de agosto, el Perú conmemora el Día del Nutricionista en un contexto marcado por importantes desafíos en materia de salud pública y seguridad alimentaria. Mientras el nuevo Gobierno ha fijado como prioridad reducir la anemia y la desnutrición crónica infantil, especialistas sostienen que alcanzar esas metas requerirá políticas integrales y una mayor participación de los profesionales de la nutrición en la toma de decisiones.
En su mensaje a la Nación, el Ejecutivo anunció como objetivo reducir a la mitad los índices de anemia y desnutrición infantil, además del relanzamiento del Programa Nacional de Asistencia Alimentaria para fortalecer la alimentación de los estudiantes de las instituciones educativas públicas.
La anemia y la inseguridad alimentaria siguen siendo un desafío
La nutricionista y exdecana del Colegio de Nutricionistas de Lima, Jessica Huamán, señaló que los indicadores reflejan la magnitud del problema que enfrenta el país.
Según explicó, durante 2025 la anemia afectó al 34,9 % de los niños de entre seis y 35 meses, mientras que la desnutrición crónica infantil alcanzó al 12,1 % de los menores de cinco años.
A ello se suma que el 30,5 % de la población experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave, una situación que evidencia dificultades para acceder de forma permanente a alimentos suficientes y de calidad.
"El reto es grande", afirmó Huamán al advertir que estos problemas no pueden resolverse únicamente mediante campañas temporales.
Nutrición requiere políticas integrales
La especialista sostuvo que la anemia y la desnutrición están vinculadas a múltiples factores, entre ellos el acceso al agua potable, los ingresos de las familias, los precios de los alimentos, la cobertura de los servicios de salud, la producción agrícola y la eficacia de los programas sociales.
En ese sentido, consideró que las políticas públicas deben abordar estos determinantes de manera articulada para obtener resultados sostenibles.
Asimismo, remarcó que los nutricionistas cuentan con la preparación técnica y científica para contribuir en el diseño, ejecución y evaluación de estas estrategias, aunque su presencia continúa siendo limitada en hospitales, centros de salud, gobiernos regionales, municipalidades, instituciones educativas y programas alimentarios.
Mayor participación de nutricionistas
Jessica Huamán sostuvo que el cumplimiento de las metas anunciadas por el Gobierno dependerá de incorporar a los profesionales de la nutrición en los espacios donde se planifican y ejecutan las políticas públicas.
A su juicio, fortalecer el trabajo de los nutricionistas no solo responde a una demanda del gremio, sino que constituye una herramienta para mejorar la alimentación escolar, prevenir enfermedades, combatir la anemia y garantizar el derecho de la población a una alimentación adecuada.
En el Día del Nutricionista, el desafío para el Estado será convertir los compromisos asumidos en acciones sostenidas que permitan mejorar los indicadores nutricionales y reducir las brechas que aún afectan a millones de peruanos.