Los viajes realizados por el presidente José María Balcázar durante sus primeros cuatro meses de gestión costaron al Estado más de S/ 1,1 millones, según reveló un reportaje de Cuarto Poder. La investigación sostiene que 11 de los 19 vuelos oficiales efectuados por el mandatario tuvieron como destino Lambayeque, su región de origen, donde participó tanto en actividades oficiales como en ceremonias protocolares.
De acuerdo con el dominical, los S/ 1 124 000 corresponden a gastos asumidos por el Despacho Presidencial y el Ejecutivo para el traslado de Balcázar y su comitiva. Esta cifra no incluye el combustible utilizado por las aeronaves, el despliegue del personal de la Fuerza Aérea del Perú ni la logística necesaria para operar los vuelos oficiales.
Lambayeque concentró la mayoría de los viajes presidenciales de Balcázar
La investigación revela que, desde que asumió el cargo, Balcázar convirtió a Lambayeque en el principal destino de sus desplazamientos. Según los registros obtenidos por Cuarto Poder, 11 de los 19 vuelos oficiales aterrizaron en dicha región.
El primer viaje ocurrió apenas diez días después de asumir la Presidencia. El 28 de febrero, un avión Boeing 737-500 de la Fuerza Aérea trasladó al mandatario y a una comitiva de 28 personas desde Lima hasta Chiclayo. Solo ese desplazamiento generó más de S/ 77 000 en viáticos para el Despacho Presidencial y los ministros que lo acompañaron.
Dos semanas después, Balcázar volvió a Lambayeque, esta vez permaneciendo un día adicional, incluso durante un fin de semana. Para esa visita, además del avión presidencial, se solicitó el traslado de dos helicópteros para movilizar al jefe de Estado hacia Jaén.
Itinerario de Balcázar: helicópteros, fines de semana y actividades protocolares
El reportaje también señala que varios viajes coincidieron con fines de semana o feriados. En abril, por ejemplo, el mandatario realizó cuatro desplazamientos a Lambayeque, incluido uno durante Semana Santa y otro el día de las elecciones generales.
Asimismo, algunas actividades no estuvieron relacionadas con supervisión de obras o reuniones de trabajo. Según el dominical, la agenda presidencial incluyó ceremonias religiosas, reconocimientos públicos y homenajes realizados en la región.
Especialistas consultados por el programa cuestionaron que se movilicen recursos del Estado para actividades que, a su juicio, no tendrían un impacto directo en la gestión pública.
El combustible elevó aún más el costo
A los gastos registrados por el Despacho Presidencial se suma el uso frecuente del avión presidencial y de otras aeronaves de la Fuerza Aérea.
De acuerdo con fuentes aeronáuticas citadas por Cuarto Poder, cada vuelo presidencial consume en promedio 11 mil kilos de combustible, lo que representa un gasto aproximado de 7 333 dólares por operación.
Solo por combustible, los nueve viajes realizados en el avión presidencial habrían significado un desembolso cercano a S/ 224 638, monto que tampoco está considerado dentro del millón de soles reportado inicialmente.
También hubo viajes cancelados tras movilizar recursos
La investigación reveló además que algunas visitas presidenciales fueron canceladas cuando ya se habían desplegado equipos de seguridad, personal de avanzada y logística.
Documentos internos muestran comunicaciones en las que se ordena retirar al personal destacado hacia localidades como Leymebamba y Chiclayo luego de que el mandatario suspendiera su participación en actividades previamente programadas.
Para especialistas consultados por el programa, este tipo de cancelaciones también representa un uso de recursos públicos que debería responder a criterios de necesidad y austeridad.
Gobernador cuestionó falta de resultados
El reportaje también recoge declaraciones del gobernador regional de Lambayeque, quien sostuvo que, pese a las reiteradas visitas presidenciales, proyectos prioritarios como el drenaje pluvial de Chiclayo continúan sin el financiamiento esperado.
Según indicó, el presupuesto inicialmente previsto para dicha obra sufrió una reducción significativa, lo que impediría ejecutar el proyecto antes de la llegada del próximo periodo de lluvias asociado al fenómeno de El Niño.