La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán sufrió este viernes un nuevo revés. El Ejército de EE. UU. ataca Irán después de denunciar que Teherán incumplió el acuerdo de alto el fuego con un ataque con drones contra un buque mercante que navegaba por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Según el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), los bombardeos alcanzaron depósitos de misiles, plataformas de lanzamiento de drones y sistemas de radar ubicados en la costa sur de Irán. Washington afirmó que la operación tuvo como objetivo impedir nuevos ataques contra la navegación comercial y garantizar la libertad de tránsito en el estrecho de Ormuz.
Trump calificó el incidente como una "violación" del acuerdo de alto el fuego alcanzado recientemente entre ambos países. De acuerdo con la versión estadounidense, Irán lanzó cuatro drones contra un carguero de bandera singapurense; tres fueron interceptados y el cuarto impactó en la cubierta del barco, provocando daños materiales sin causar víctimas.
Las autoridades iraníes no han reconocido haber atacado el buque, aunque confirmaron explosiones en la provincia costera de Hormozgan tras la ofensiva estadounidense. Al mismo tiempo, reiteraron que mantendrán un estricto control sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo.
Riesgo para la estabilidad regional
La nueva operación militar amenaza con desbaratar los esfuerzos diplomáticos que habían permitido reducir las hostilidades tras meses de enfrentamientos. Aunque el memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán buscaba garantizar la seguridad de la navegación y abrir el camino hacia nuevas negociaciones sobre el programa nuclear iraní, el intercambio de acusaciones vuelve a elevar la tensión en Medio Oriente.
La situación también genera preocupación en los mercados energéticos, ya que cualquier interrupción en el estrecho de Ormuz podría afectar el suministro global de petróleo y provocar nuevas alzas en los precios internacionales.
Con el reinicio de las operaciones militares, el alto el fuego queda bajo una fuerte presión y aumenta la incertidumbre sobre la posibilidad de que ambas potencias retomen el camino de la negociación o entren en una nueva fase de confrontación.