La polémica por la Ley 32645, que crea el Colegio Profesional de Artistas del Perú, suma nuevas voces críticas. Esta vez, la columnista de Caretas, Patricia Salinas, cuestionó duramente la norma y apuntó directamente a su origen político.
“Los autores de la ley son los de Perú Libre”, afirmó en el espacio Perú2026 en CARETAS marcando distancia de la narrativa que circula en redes sociales y que intenta atribuir la iniciativa al fujimorismo. Para Salinas, la insistencia detrás de esta ley no es casual: “Si son los de Perú Libre los que han insistido tanto, me imagino que ellos pensaron que iban a ganar e iban a tener todo ‘controladito’”.
La periodista fue más allá y trazó un paralelo incómodo: “Esta ley nos hace recordar a los años de la dictadura de Velasco”. En su lectura, el intento de institucionalizar y regular el ejercicio artístico no solo es inviable, sino que contradice la naturaleza misma del arte. “Es imposible controlar al arte”, sentenció.
¿Es positiva la Ley del Colegio de Artistas?
Uno de los puntos más críticos, según Salinas, es el requisito implícito de profesionalización formal. “O sea, los que no tienen título universitario y el 90% no tiene, o sea, nos quedamos sin artistas. ¿Para qué existe?”, cuestionó. Y respondió sin rodeos: “Solo para que los mediocres, que son los que siempre se arriman a estos colegios, puedan acceder a cargos del Estado o al Ministerio de Cultura”.
También advirtió sobre un problema que, según dijo, ya existe dentro del aparato cultural estatal: “Las argollas del Ministerio ya existen”. En ese sentido, la ley no corregiría distorsiones, sino que las consolidaría, dejando fuera a quienes han construido su trayectoria desde la práctica y no desde la academia. “Se elimina a las personas que han desarrollado su arte de manera autodidacta”, agregó.
Salinas también cuestionó el interés político detrás de la norma y el rol de sus promotores. “Se ufanan y ponen su foto… han perseguido ellos y es muy raro. ¿Qué les importa a ellos si hay colegio de artistas o no?”, lanzó. Para la columnista, el problema de fondo es conceptual. “No existe en el mundo un ‘colegio de artistas’. Lo que existe es un gremio que los protege”, explicó, diferenciando entre mecanismos de representación y estructuras de control.
¿Es perfectible la ley de creación?
Aunque algunos sectores han planteado que el reglamento de la ley podría corregir sus vacíos, Patricia Salinas se mostró escéptica y directa: calificó la norma como “ridícula”. En paralelo, el debate ya se trasladó al Congreso. El pasado 17 de junio, la congresista Susel Paredes presentó un proyecto de ley para derogar la norma, argumentando que atenta contra la libertad de creación y promueve la exclusión de miles de artistas que no cuentan con títulos formales, pero que sostienen gran parte de la producción cultural del país.
En su propuesta, Paredes advierte que la ley genera una brecha entre artistas “profesionales” y aquellos provenientes de tradiciones populares o autodidactas, además de introducir un rol fiscalizador incompatible con la naturaleza libre, diversa y subjetiva del arte. También cuestiona que se repitan funciones ya existentes en el Estado y que se interfiera con la autonomía de los colegios profesionales.
El punto más sensible es el alcance mismo de la norma. Según la congresista, al limitar la colegiatura a egresados de instituciones formales, se deja fuera a un amplio universo de trabajadores culturales que participan en distintas etapas del ciclo artístico, desde la creación hasta la difusión, muchos de ellos amparados por marcos legales vigentes como la Ley del Artista Intérprete y Ejecutante y el registro RENTOCA.