La Cancillería peruana rechazó las acusaciones que señalan una presunta interferencia en el proceso electoral desarrollado en el exterior y defendió la actuación de los funcionarios consulares que participaron en la organización y apoyo logístico de las Elecciones Generales 2026.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirmó su respeto a la voluntad popular, a la autonomía de los organismos electorales y al derecho que tienen las organizaciones políticas de presentar observaciones o recursos mediante los mecanismos legales establecidos.
Sin embargo, la institución rechazó cualquier afirmación que atribuya a sus funcionarios actos de manipulación, favorecimiento político o alteración del material electoral.
Cancillería defiende la labor de los funcionarios consulares
La Cancillería sostuvo que los trabajadores de las oficinas consulares son funcionarios de carrera que cumplieron sus responsabilidades bajo estrictos estándares de legalidad, eficiencia y responsabilidad institucional.
Además, destacó la participación de los ciudadanos peruanos que actuaron como miembros de mesa en el exterior y de los personeros acreditados por las organizaciones políticas.
La Cancillería precisó que su función se limita a la organización y el soporte logístico del proceso, siempre en coordinación con los organismos electorales.
Asimismo, recordó que la calificación de actas, el cómputo de votos, la resolución de impugnaciones y la proclamación de resultados no forman parte de sus competencias.
El material electoral fue trasladado bajo estrictos controles
El Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que, una vez concluida la votación, los miembros de mesa registraron los resultados en actas oficiales que fueron debidamente lacradas para garantizar su inviolabilidad.
Los personeros recibieron copias de las actas y los resultados fueron publicados en los locales consulares para permitir su verificación pública.
Posteriormente, los funcionarios consulares trasladaron el material electoral a través de valija diplomática, respetando los protocolos nacionales e internacionales vigentes.
La Cancillería aseguró que todas las actas y cédulas de sufragio llegaron intactas a la sede de la ONPE.
El aplicativo de escaneo no reemplazó el procedimiento legal
La institución también aclaró que, durante la primera vuelta electoral, se utilizó un aplicativo complementario para el escaneo de actas a solicitud de la ONPE.
No obstante, precisó que esta herramienta solo se implementó en 108 de las 180 oficinas consulares y nunca sustituyó el procedimiento legal de remisión física de los documentos.
Tras detectarse dificultades técnicas y operativas, y en coordinación con la ONPE, se decidió no utilizar el sistema en la segunda vuelta electoral.
La Cancillería enfatizó que esta decisión no alteró la Ley Orgánica de Elecciones ni afectó la cadena de custodia del material electoral.
Hubo supervisión de organismos nacionales e internacionales
El Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que el proceso contó con diversos mecanismos de fiscalización y supervisión.
Entre ellos figuraron representantes del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), observadores internacionales, la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General de la República.
Según la Cancillería, ninguno de estos organismos detectó demoras, irregularidades o incidencias relacionadas con el repliegue del material electoral.
Además, resaltó que existe experiencia acumulada en la organización de elecciones en el exterior debido a la participación en diversos procesos electorales anteriores.
Cancillería reafirma su neutralidad institucional
El ministerio reiteró que todas sus actuaciones se desarrollaron bajo un estricto respeto a la neutralidad del Poder Ejecutivo y a las competencias exclusivas de los organismos electorales.
Asimismo, anunció que pondrá a disposición de las autoridades electorales, de control y jurisdiccionales toda la documentación que sea requerida para esclarecer cualquier duda sobre el proceso.
La entidad insistió en que el sistema implementado garantizó la seguridad, trazabilidad y transparencia del voto de los peruanos residentes fuera del país.
En resumen
La Cancillería peruana salió al frente de las cuestionamientos sobre el proceso electoral en el exterior y defendió la labor desarrollada por sus funcionarios y oficinas consulares. La institución busca reforzar la confianza ciudadana y subrayar que la organización logística del voto se realizó respetando la legalidad y las competencias de cada organismo electoral.