El Gobierno prorrogó el estado de emergencia en 41 distritos de 11 regiones del país debido a los daños provocados por las intensas lluvias y otros eventos naturales.
La medida fue oficializada mediante el Decreto Supremo N.° 081-2026-PCM, publicado en el diario oficial El Peruano, y tendrá vigencia por 60 días calendario desde el 1 de junio.
Con esta decisión, el Ejecutivo busca mantener activas las acciones de respuesta y rehabilitación en las zonas afectadas.
Estado de emergencia continuará en 41 distritos del país
La ampliación del estado de emergencia alcanza a distritos de Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, Lima y Pasco.
Durante este periodo, las autoridades regionales y locales continuarán ejecutando medidas de atención inmediata para enfrentar los efectos de las lluvias, huaicos y deslizamientos.
El Gobierno indicó que las acciones serán coordinadas por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), junto a distintos sectores del Ejecutivo.
Ministerios participarán en trabajos de atención
Entre las entidades que participarán en las labores figuran los ministerios de Salud, Educación, Vivienda, Transportes, Defensa, Interior, Desarrollo e Inclusión Social y Mujer y Poblaciones Vulnerables.
Las intervenciones estarán enfocadas en atender daños en viviendas, vías de comunicación y servicios básicos afectados por las precipitaciones.
Asimismo, el decreto establece que las medidas podrán modificarse dependiendo de la evolución de la emergencia y de los reportes técnicos elaborados por las autoridades competentes.
Emergencias continúan por temporada de lluvias
En los últimos meses, distintas regiones del país han reportado afectaciones por lluvias intensas, deslizamientos y huaicos que impactaron a cientos de familias.
Ante este escenario, el Ejecutivo busca garantizar la continuidad de las acciones de prevención y rehabilitación mientras persistan las condiciones climáticas adversas.
La ampliación del estado de emergencia permitirá mantener operativos los trabajos de respuesta en las zonas consideradas de mayor riesgo.