El Ministerio del Ambiente (Minam) cuenta con tres centros especializados que permiten el monitoreo permanente de sismos, glaciares y volcanes en el país, a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM).
Estas infraestructuras tecnológicas fortalecen la vigilancia de fenómenos naturales, la investigación científica y los sistemas de alerta temprana frente a desastres.
El presidente ejecutivo del IGP y jefe encargado del INAIGEM, Hernando Tavera, destacó que estas plataformas permiten generar información en tiempo real para mejorar la gestión del riesgo.
“Estas herramientas ayudan a comprender mejor el comportamiento de los ecosistemas y fenómenos naturales”, señaló.
Monitoreo de glaciares en zonas altoandinas
Uno de los centros más importantes es el Centro Nacional de Monitoreo de Glaciares y Ecosistemas de Montaña, ubicado en Huaraz y gestionado por el INAIGEM.
Desde allí se vigilan lagunas y nevados con drones, sensores, cámaras y sistemas satelitales, especialmente en zonas altoandinas.
El Perú ha perdido cerca del 56 % de su cobertura glaciar en las últimas seis décadas. Además, existen 528 lagunas con riesgo de desborde, de las cuales 58 presentan un nivel muy alto de peligro.
Vigilancia sísmica en todo el país
El Instituto Geofísico del Perú administra el Centro Sismológico Nacional (CENSIS), encargado del monitoreo constante de la actividad sísmica.
Una red de estaciones instaladas en diversas regiones registra movimientos telúricos en tiempo real, lo que permite mejorar la respuesta ante emergencias y la gestión del riesgo de desastres.
Monitoreo de volcanes activos
El sistema también incluye el Centro Volcanológico Nacional (CENVUL), que vigila de forma permanente 13 volcanes activos y potencialmente activos en el sur del país.
Entre ellos destacan el Sabancaya y el Ubinas, que mantienen actividad constante y son monitoreados de manera continua.