El exministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, señaló que el presidente José María Balcázar conocía y no objetó la continuidad del proceso de adquisición de aviones F-16, en el marco de decisiones adoptadas previamente por el Estado. Según indicó, esta situación cambió posteriormente y derivó en la crisis que motivó su renuncia al cargo.
En entrevista con RPP, el excanciller explicó las condiciones bajo las cuales aceptó permanecer en el puesto tras el cambio de gobierno.
Reunión previa entre De Zela y Balcázar
De acuerdo con De Zela, antes de aceptar seguir en la Cancillería solicitó una reunión directa con el mandatario para definir si existían condiciones políticas para continuar en el cargo.
El encuentro se realizó el 23 de febrero en Palacio de Gobierno, donde expuso los principales temas que venía gestionando, incluyendo la agenda internacional, las relaciones estratégicas con diversos países y decisiones adoptadas en instancias como el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional.
Entre estos puntos, mencionó el proceso para la eventual adquisición de aviones F-16. Según su versión, su permanencia estaba condicionada a que el presidente respaldara la continuidad de esas líneas de trabajo y decisiones previamente encaminadas. En ese contexto, indicó que el mandatario expresó su conformidad y su intención de que continuara en funciones.
Asimismo, precisó que, de haber existido desacuerdo, correspondía convocar nuevamente al Consejo de Seguridad y Defensa Nacional para revisar o modificar dichas decisiones, lo que —según señaló— no ocurrió en ese momento.
Presidencia sobre la compra de aviones F-16
El exministro sostuvo que, en las semanas posteriores, no se registraron objeciones públicas ni formales a ese proceso. En ese sentido, mencionó la firma de decretos supremos vinculados al sector Defensa que, según explicó, formaban parte del procedimiento administrativo para ejecutar decisiones previamente adoptadas.
Entre ellos, refirió un decreto publicado el 5 de marzo de 2026 relacionado con contrataciones del sector, así como otro dispositivo que autorizaba recursos presupuestales para este tipo de adquisiciones. Ambos documentos, indicó, contaban con la firma del presidente.
También citó un comunicado de la Presidencia, fechado el 20 de marzo, en el que —según señaló— se reconocía la continuidad del proceso de adquisición iniciado en gestiones anteriores.
🔴 #Comunicado | La Presidencia de la República del Perú comunica a la ciudadanía lo siguiente: pic.twitter.com/00qwPWeukO
— Presidencia del Perú 🇵🇪 (@presidenciaperu) March 21, 2026
¿La compra de los aviones F-16 motivó su renuncia?
No obstante, De Zela afirmó que el presidente modificó su posición en la etapa final del proceso. Desde su perspectiva, este cambio generó un escenario de incertidumbre respecto a decisiones ya encaminadas.
En ese contexto, sostuvo que, como canciller, consideró necesario priorizar el cumplimiento de compromisos internacionales y la credibilidad del país frente a otros Estados, lo que finalmente motivó su renuncia al cargo.
Evaluación de la Cancillería tras su salida
Finalmente, De Zela señaló que observa con tranquilidad la continuidad del trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, destacando que la institución mantiene —según su apreciación— una línea de actuación basada en criterios técnicos y una visión de Estado.
Asimismo, expresó su expectativa de que la política exterior del país continúe desarrollándose bajo esos lineamientos.