El Congreso de la República puso el foco en un problema que suele quedar en segundo plano: el impacto de los divorcios en niños y adolescentes. La Comisión de Mujer y Familia aprobó un dictamen que plantea reforzar el acompañamiento psicosocial a menores en casos de divorcio, tenencia y tenencia compartida.
La medida apunta a que estos procesos no se limiten a lo legal, sino que también consideren el bienestar emocional de los hijos.
Aprobación con respaldo mayoritario
El dictamen fue aprobado con 10 votos a favor, ninguno en contra y una abstención durante una sesión ordinaria del grupo de trabajo.
La propuesta reúne dos proyectos de ley y plantea cambios para mejorar la forma en que el sistema aborda los conflictos familiares cuando hay menores de por medio.
El problema: impacto emocional en los hijos
Durante el debate se dejó claro un punto: los divorcios no solo afectan a los padres. También impactan directamente en la salud mental de niños y adolescentes.
Hoy existen normas sobre salud mental y protección familiar, pero funcionan de manera aislada. No hay una respuesta integral para estos casos.
Aquí surge una pregunta clave: ¿quién acompaña emocionalmente a los menores durante estos procesos?
La propuesta: acompañamiento psicosocial
El dictamen introduce el acompañamiento psicosocial como una herramienta para prevenir daños emocionales.
Esto significa que especialistas podrán intervenir para orientar a las familias cuando haya conflictos que afecten a los menores.
Un punto importante: este apoyo será preferente pero no obligatorio. Es decir, se promoverá su uso sin imponerlo.
Niños con voz en el proceso
La propuesta también reconoce que los menores deben ser escuchados.
Se garantiza su derecho a participar en decisiones que los afectan, algo que ya forma parte de estándares internacionales, pero que no siempre se aplica de forma efectiva.
Además, los informes de los especialistas no serán obligatorios para el juez, sino referenciales.
Padres con responsabilidad compartida
Otro eje clave es la corresponsabilidad parental.
El objetivo es que ambos padres mantengan su rol en la crianza, incluso después de la separación, evitando que los conflictos perjudiquen a los hijos.
¿Puede esto reducir los conflictos familiares? Esa es una de las apuestas del dictamen.
Otro tema: ley de violencia familiar
En la misma sesión, la comisión también evaluó un proyecto para modificar la Ley 30364 sobre violencia familiar.
Sin embargo, decidió no continuar con su análisis y derivarlo a la Comisión de Justicia, al considerar que ya había sido revisado anteriormente.
La decisión fue aprobada por unanimidad.
Lo que viene
El dictamen aprobado es un paso inicial. Ahora deberá seguir su camino en el Congreso antes de convertirse en ley.
El desafío será claro: llevar esta propuesta a la práctica y asegurar que el acompañamiento psicosocial en divorcios realmente llegue a quienes lo necesitan.