Estados Unidos atacó Irán. Explosiones fueron reportadas este martes en la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán, en lo que representa un nuevo episodio de alta tensión en Medio Oriente, según medios estatales iraníes.
El ataque habría impactado directamente la terminal petrolera —considerada el “corazón operativo” de la industria energética iraní— y también alcanzó infraestructuras logísticas y de transporte en el interior del país, incluyendo puentes y nodos estratégicos.
La isla de Kharg es clave porque gestiona cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, lo que la convierte en un objetivo crítico en cualquier escalada militar en la región.
De acuerdo con reportes internacionales, el ataque estaría vinculado a operaciones de Estados Unidos e Israel, en medio de un conflicto creciente que incluye amenazas, bombardeos cruzados y un ultimátum previo de Washington hacia Teherán.
Este nuevo episodio se produce en un contexto de represalias mutuas: Irán ha advertido que podría atacar infraestructuras energéticas de aliados occidentales, mientras que fuerzas israelíes y estadounidenses han intensificado ofensivas contra objetivos estratégicos iraníes.
Además, los ataques no se limitaron a Kharg. Autoridades locales informaron impactos en otras zonas del país, lo que evidencia una ofensiva más amplia contra la red logística iraní.
La situación genera preocupación global por el impacto en el mercado energético, ya que cualquier interrupción en Kharg podría afectar el suministro mundial de petróleo y elevar los precios del crudo.