No hubo necesidad de rumores. La fría estadística fue la que sentenció el segundo ciclo de Juan Reynoso en el FBC Melgar. Tras un inicio de temporada donde el «Dominó» solo ha logrado sumar una fracción de los puntos en disputa, el club anunció oficialmente su salida por «mutuo acuerdo».
El motivo principal es evidente en la cancha: la sequía goleadora y la falta de regularidad. Un equipo con la inversión de FBC Melgar no puede permitirse estar fuera de los ocho primeros puestos, y la directiva entendió que el mensaje del técnico ya no se traducía en victorias.
¿Qué falló en el proceso?
Más allá de la pizarra, los datos son contundentes. Bajo el mando de Juan Reynoso en este 2026, Melgar ha mostrado una de sus versiones más bajas en cuanto a generación de peligro. El equipo se volvió predecible y el empate en Tarma solo ratificó que el proceso se había estancado.
Con esta decisión, el club busca un «choque eléctrico» que despierte al plantel. Por ahora, Víctor Balta asumirá el interinato, pero la consigna es clara: el nuevo técnico debe recuperar el poder ofensivo de un equipo que parece haber perdido la brújula frente al arco rival.
¿Nos quedamos sin técnicos peruanos?
La salida de Juan Reynoso no es un hecho aislado. Se convierte en el quinto técnico en dejar su puesto en menos de dos meses de competencia. Esta inestabilidad refleja la presión extrema que viven los entrenadores en un torneo donde no hay paciencia para los procesos medianos. La Liga 1 se queda casi sin estrategas peruanos. La partida de Juan Reynoso deja solo a dos entrenadores. Roberto Mosquera (Sport Huancayo) y Jaime Serna (Deportivo Moquegua).