El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, se presentó ante el Pleno del Congreso de la República para explicar la crisis en el suministro de gas natural vehicular (GNV) y gas licuado de petróleo (GLP) que afecta a distintos sectores del país tras la rotura de la infraestructura del sistema de Camisea en la región Cusco. Durante su intervención, el titular del sector calificó la situación como “la crisis energética más grave de las últimas dos décadas”.
La emergencia se originó por la rotura simultánea de los ductos de líquidos y gas natural en el kilómetro 43 del sistema operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP), en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención. El incidente dejó al descubierto la alta dependencia del país de una sola infraestructura energética para el abastecimiento nacional.
Reducción drástica del suministro de gas
Durante su exposición ante el Parlamento, el ministro explicó la magnitud de la reducción en el suministro de gas natural a nivel nacional.
Según detalló, el sistema normalmente distribuye cerca de 800 millones de pies cúbicos diarios, pero tras la emergencia solo se está atendiendo alrededor de 70 millones de pies cúbicos.
“Realmente la reducción ha sido tremenda. Estamos atendiendo casi el 9 % del suministro habitual”, afirmó el titular del Ministerio de Energía y Minas.
El funcionario reconoció además que el país carece de infraestructura alternativa que permita mantener el abastecimiento en caso de contingencias, lo que evidencia la fragilidad del sistema energético nacional.
Dependencia de un solo gasoducto
Uno de los principales puntos expuestos por Ángelo Alfaro fue la ausencia de un sistema de respaldo para el transporte de gas.
El ministro señaló que, pese a más de dos décadas de operación del proyecto Camisea, el Perú sigue dependiendo de un único gasoducto para transportar el recurso hacia los centros de consumo.
“Chile, que no es productor de gas, tiene cinco ductos de abastecimiento. Nosotros, siendo productores, solo tenemos uno”, advirtió ante el Congreso.
Esta situación, añadió, evidencia la necesidad de impulsar una planificación estratégica para fortalecer la seguridad energética del país y evitar futuras crisis similares.
Prioridad al consumo doméstico y servicios esenciales
Ante la reducción del suministro, el Gobierno dispuso priorizar el abastecimiento de gas natural para los hogares y servicios considerados esenciales.
El ministro explicó que el suministro se mantiene principalmente para uso residencial, hospitales, unidades del Metropolitano y camiones de recolección de residuos.
La suspensión del servicio para taxistas y transportistas particulares que utilizan GNV ha generado preocupación en el sector, aunque el Ejecutivo considera que la medida es necesaria para evitar el desabastecimiento en los domicilios.
Además, el Gobierno aprobó un decreto supremo que permite a las industrias utilizar temporalmente combustibles alternativos como GLP y diésel 2, con el objetivo de reducir la presión sobre el sistema de gas natural mientras se resuelve la emergencia.
Factores externos presionan los precios
El titular del sector también advirtió que la crisis energética se produce en un contexto internacional complejo.
Según explicó, las tensiones en el Medio Oriente han generado presiones adicionales en los precios internacionales del petróleo, lo que podría influir en los costos energéticos en el mercado interno.
“Estas condiciones han creado una tormenta perfecta”, afirmó el ministro, aunque aseguró que el Gobierno trabaja para restablecer la normalidad del suministro en el menor tiempo posible.
El Ejecutivo estima que el servicio podría normalizarse hacia el 14 de marzo, una vez culminadas las labores de reparación en la infraestructura dañada.
Investigación sobre el incidente en Camisea
El ministro precisó que la causa exacta del incidente aún se encuentra bajo investigación.
La falla ocurrió durante trabajos de mantenimiento en una estación de válvulas del sistema operado por TGP, cuando una llamarada provocó la rotura de los ductos de líquidos y gas natural que transportan el combustible desde la planta de Las Malvinas hacia la planta de licuefacción.
Equipos del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) se desplazaron a la zona para supervisar las labores de reparación y determinar eventuales responsabilidades.
Las labores de intervención en el área han sido complejas debido a las condiciones geográficas del lugar y la ausencia de vías terrestres, por lo que las Fuerzas Armadas brindaron apoyo logístico con helicópteros para el traslado de personal y equipos.
Comité de crisis para restablecer el suministro
Tras la emergencia, el Gobierno declaró el estado de emergencia en el sistema de distribución de gas y conformó un comité de crisis para coordinar las acciones de respuesta.
Este grupo está integrado por representantes del Comité de Operación Económica del Sistema (COES), Osinergmin, OEFA, Repsol, Cálidda, Calpa y Transportadora de Gas del Perú.
El objetivo es acelerar los trabajos de reparación y minimizar el impacto del desabastecimiento en la población y en las actividades productivas.
Finalmente, el ministro reiteró la necesidad de fortalecer la infraestructura energética del país y convertir la seguridad energética en una política de Estado que permita reducir la dependencia de un único sistema de transporte de gas.