El caso que ha generado una fuerte conmoción pública en Lima continúa desarrollándose en el ámbito judicial. Adrián Villar Chirinos, de 21 años, permanece detenido en la sede de la División de Investigación y Prevención de Accidentes de Tránsito (Divpiat), en el distrito de La Victoria, luego de cumplirse las 72 horas de detención preliminar dictadas en el marco de la investigación por la muerte de la joven deportista Lizeth Marzano.
En paralelo al avance de las diligencias fiscales, Villar difundió un breve pronunciamiento público en el que expresó su arrepentimiento por lo ocurrido. “Soy totalmente consciente de la gravedad de lo que hice (…) colaboré con las autoridades y eso seguirá siendo así hasta el final de este proceso”, señaló, añadiendo que no volverá a pronunciarse sobre el caso y pidió respeto y apoyo para la familia de la víctima.
Investigación en curso tras atropello en San Isidro
El proceso judicial se origina en el atropello ocurrido el pasado 17 de febrero en el distrito de San Isidro, que terminó con la muerte de Lizeth Marzano, reconocida joven deportista. Por este hecho, el Ministerio Público investiga a Villar por los presuntos delitos de homicidio culposo, omisión de socorro y fuga del lugar del accidente, cargos que han elevado la gravedad del caso.
Desde la madrugada del jueves, Villar permanece bajo custodia policial en la sede de la Divpiat, especializada en accidentes de tránsito. De acuerdo con la información difundida por RPP, el investigado se encuentra a la espera de que el Poder Judicial determine si se amplía su detención o se dispone una nueva medida restrictiva.
Familia de Villar acude a sede policial
Durante el fin de semana, los padres del investigado, Rubén Villar y Marcela Chirinos, acudieron a la sede policial en La Victoria, donde permanecieron por cerca de dos horas sin brindar declaraciones a la prensa. Este domingo, el padre de Villar fue visto nuevamente ingresando al local policial, en medio de una fuerte presencia mediática.
Hasta el momento, la familia del investigado ha mantenido una postura de silencio público, mientras la defensa legal evalúa los siguientes pasos ante la inminente decisión judicial.
Pedido de prisión preventiva por nueve meses
En contraste, la familia de la víctima ha solicitado a la Fiscalía que formalice un pedido de prisión preventiva por nueve meses contra Adrián Villar. Así lo confirmó Carlos Grados, abogado de los deudos de Lizeth Marzano, quien sostuvo que existen elementos suficientes para sustentar la medida ante el Poder Judicial.
Según el letrado, los actuados hasta ahora revelarían una presunta conducta de encubrimiento y una posible evasión de responsabilidad. Entre los argumentos expuestos figura la versión inicial que señalaba que Villar se encontraba en estado de shock tras el atropello, una afirmación que, según la parte denunciante, no se condice con las diligencias posteriores.
Riesgo procesal y debate judicial
La defensa de la familia Marzano también ha señalado la existencia de peligro procesal y riesgo de fuga, factores que podrían justificar una medida de prisión preventiva. Estos elementos serán evaluados por el juez a cargo del caso, quien deberá resolver en las próximas horas si se acoge el pedido fiscal o si se dicta una medida alternativa.
El caso ha reabierto el debate público sobre las sanciones en accidentes de tránsito con resultado de muerte, especialmente cuando existen indicios de abandono de la víctima y omisión de auxilio inmediato.
Mensaje de arrepentimiento y silencio
En su pronunciamiento, Villar evitó referirse a los detalles del accidente y optó por expresar un mensaje de arrepentimiento y colaboración. “Lo siento muchísimo”, concluyó, marcando una línea de silencio mientras el proceso judicial sigue su curso.
Este mensaje ha generado reacciones divididas en la opinión pública, entre quienes consideran que se trata de un gesto necesario y quienes sostienen que las responsabilidades deben establecerse exclusivamente en sede judicial, sin interferencias mediáticas.
Expectativa por decisión del Poder Judicial
De momento, Adrián Villar continúa detenido en la Divpiat, a la espera de que el Poder Judicial defina su situación legal. La decisión que se adopte en las próximas horas será clave para el rumbo del caso y podría sentar un precedente relevante en investigaciones por accidentes de tránsito con consecuencias fatales.
Mientras tanto, la familia de Lizeth Marzano insiste en que el proceso avance con celeridad y que se garantice justicia, en un caso que ha puesto nuevamente en el centro del debate la responsabilidad penal en siniestros viales y la necesidad de sanciones efectivas.