Entrevista: RODRIGO CHILLITUPA
En medio de la turbulencia política por el inesperado y nuevo cambio de gobierno, el empresariado nacional toma la palabra. Jorge Zapata, presidente de la CONFIEP, habla con CARETAS para mostrar su preocupación ante la inestabilidad en el Ejecutivo y el impacto que podría tener en la economía a solo un mes de las elecciones generales del 12 de abril.
–Por segundo quinquenio consecutivo tenemos cuatro presidentes. ¿Estamos en una crisis sin salida política?
Efectivamente, estamos en una crisis de institucionalidad de diez años. Nos metemos de nuevo a un problema al que no debimos entrar por la irresponsabilidad de algunos líderes políticos. Lamentablemente, es así.
–¿El Congreso fue irresponsable al censurar a José Jerí?
Sí. Fue una actitud apresurada y con poco perfil de estadista y serio. Se puede entender una vacancia, pero siempre y cuando tengas al reemplazo consensuado que reúna las mejores características. Una persona de consenso, ecuánime, idónea y que tenga buena voluntad por parte de las fuerzas políticas. Ahora, hay que distinguir. Existen partidos que sí han actuado con la madurez y a la altura necesaria de las circunstancias. En cambio, otros actuaron por cálculo político.
–¿Los escándalos de Jerí no trasgredieron la transparencia y honestidad que debería tener un presidente?
Su conducta no fue la más adecuada para un presidente de la República. Si bien no hay ningún delito comprobado, eso no significa que no lo pueda haber, que haya existido la intención o la sospecha. Eso no se le puede permitir a un presidente que no solo debe ser honesto, sino parecerlo. Sin embargo, creo que la justicia tiene que investigar. Para eso tenemos separación de poderes, y democracias más maduras que
–¿Qué evaluación tiene del nuevo presidente José María Balcázar?
Ya es el presidente de la República. No porque nosotros lo hayamos querido ni porque el sector privado lo haya promovido. Es el Congreso el que lo ha elegido. Ahora, es el presidente con el cual hay que articular e interactuar pronto. Lo que sí es que debemos estar muy vigilantes para que no traspase líneas básicas y cumpla con las promesas que dio en su asunción de mando. En ese discurso se comprometió a mantener la estabilidad macroeconómica y garantizar un proceso democrático y electoral transparente, sin ninguna interferencia e inclinación política de aquí a lo que le queda para gobernar.
–¿Las reuniones con Julio Velarde y el embajador norteamericano Bernie Navarro tranquilizan a los mercados?
Es un buen comienzo, sobre todo la reunión con el titular del BCR, que es el artífice de la estabilidad macroeconómica que tenemos. Conoce bien cómo se manejan y mueven las cosas cuando se crea inestabilidad. De manera que entiendo que le debe haber dado los consejos necesarios para una buena relación del Ejecutivo con el BCR y mantener las políticas estables para seguir dándole viabilidad al país.
–¿Cómo ve la designación de Denisse Miralles como jefa del gabinete?
Es necesario que el país retorne a la estabilidad. Urge la tranquilidad económica para promover las inversiones. En ese sentido, me parece que el gabinete Miralles cumple con los requisitos para darle estabilidad al país. No hay que olvidarse de que estamos en emergencia y ad portas de un fenómeno de El Niño. Observamos grandes desbordes de ríos, inundaciones, crecidas tanto en Arequipa como en el norte. Necesitamos ministros que atiendan ese problema. Hay que actuar con madurez y dejar al gabinete que empiece a trabajar.
–Pero también existen otros problemas urgentes.
El tema que más preocupa a la población, a la ciudadanía, sin duda, es la inseguridad que vive el país, y ese tema hay que abordarlo de todas maneras. Ahora es un tema que no se resuelve en pocos meses, pero sí se puede trabajar para dejar unas buenas bases para que empiece a disminuir el crimen. Hay que hacer un trabajo articulado entre la Policía, Fiscalía, Poder Judicial, y sobre todo dotar a la Policía de logística, de implementación, de equipamiento, de inteligencia, y poner a los mejores hombres de inteligencia en justamente esa labor. La reorganización de Petroperú es impostergable. Sería saludable también que se emprenda una reforma en Essalud, que es una institución que cada vez camina peor.
–¿Existe preocupación por la influencia de Cerrón en el nuevo gobierno?
Sí, claro. Debemos tener una actitud vigilante y de control. Marcar bien claro las líneas de las fronteras por donde no se debe transcurrir. El encargo es bien claro: tiene que garantizar una estabilidad política, por lo menos, por este corto tiempo que tiene de gobierno y no venir a hacer experimentos que van a ahuyentar las inversiones.

IMPACTO ECONÓMICO
–¿Cuánto potencial económico perdemos por los constantes cambios en la Presidencia?
Estamos perdiendo, por lo menos, dos o tres puntos del PBI. Perú podría crecer al doble de lo que crece hoy, sin problema. Los términos de intercambio que tenemos, la posición geográfica, nuestra fortaleza macroeconómica y nuestros recursos naturales le dan un potencial gigante al país. Deberíamos estar creciendo al doble de ritmo si tuviéramos una estabilidad política.
–¿La incertidumbre afecta más en las micro y pequeñas empresas?
A la microempresa y pequeña empresa les impacta mucho el tema regulatorio, las excesivas trabas burocráticas y la “permisología” que existe en el país. Entonces, ministros que quieren atacar ese exceso de “permisología” después son cambiados, es decir, la inestabilidad política los cambia, y esas iniciativas retroceden o se quedan inmovilizadas. Entonces, si tuviéramos una continuidad, tendríamos también estas políticas de destrabe y desregulación que ayudaría positivamente a la micro y pequeña empresa.
–¿Le preocupa que este Gobierno impulse normas populistas?
Sí, por supuesto, y hay que estar vigilantes una vez más. Acá la ciudadanía, la prensa, las instituciones de la sociedad civil, como los gremios, tenemos mucho que decir y sobre todo el Congreso de la República, que esperemos que esté a la altura de las circunstancias y marque bien la cancha y ponga las líneas donde no se debe cruzar. Este es un Gobierno de transición y sumamente corto. Además, se tiene que entender que es un Gobierno colocado por el Congreso y no surgido de las grandes mayorías nacionales. Entonces, tiene que mantener la política coherente, en línea con la composición ideológica de las fuerzas que están representadas en el país.
ATOMIZACIÓN ELECTORAL
–¿Qué mensaje damos con 37 candidatos presidenciales en carrera?
Que el sistema político no está funcionando. Cualquiera puede ser candidato. Debemos tener verdaderos partidos políticos que hagan actividad, no solamente en época electoral, sino que formen cuadros. La sociedad civil organizada, el ciudadano y el empresario deben involucrarse un poco más para formar verdaderas organizaciones políticas y no cascarones. Es imprescindible la reforma política. Es sustancial porque no solo es el tener los ocho presidentes en una década, sino ir a una elección tan compleja, complicada y, sobre todo, con tanta poca expectativa por parte del ciudadano.
–Esta atomización también favorece a las economías ilegales y las organizaciones criminales.
Por supuesto. Cualquiera que diga que va a detener la ola de violencia y va a modificar el panorama de la inseguridad ciudadana en seis u ocho meses, o le está mintiendo al país o no conoce la realidad. Lo que se necesita para combatir la inseguridad ciudadana es estabilidad en las políticas, las estrategias y los planes contra la inseguridad ciudadana. Si tenemos cambios de ministros cada mes, no va a haber una sostenibilidad. Se requiere articular y mejorar la performance de los fiscales, de la Fiscalía, interconectar las comisarías, darle mayor logística a la Policía que cumple estas labores, mejorar y construir más cárceles, y hacer una reforma profunda del INPE. Cosas que hay que construir en, por lo menos, un mediano plazo.

