La fuerza de la naturaleza ha vuelto a poner en jaque a Arequipa. Un video captado en la urbanización El Rosario, en el distrito de Cerro Colorado, registró el preciso instante en que una mujer estuvo a punto de ser arrastrada por un alud de lodo y piedras. La joven se encontraba documentando el desborde de una torrentera cuando el caudal invadió la vía de forma súbita, obligándola a retroceder de emergencia para salvar su vida a escasos metros de la corriente.
Este hecho, viralizado rápidamente en redes sociales, es solo el reflejo de una crisis climática que golpea el sur del país desde hace más de una semana. Las precipitaciones persistentes han activado quebradas en distritos como Yanahuara, Cayma, Sachaca y Alto Selva Alegre, transformando calles en ríos de escombros y dejando a conductores y vecinos atrapados en medio del desastre.
Balance trágico y daños materiales
La situación en la región es crítica. Según el reporte oficial brindado por el gobernador regional, Rohel Sánchez, la emergencia ya contabiliza 4,231 personas afectadas y 89 damnificados. En cuanto a la infraestructura, se registran 1,229 viviendas dañadas y 44 han sido declaradas totalmente inhabilitadas tras el ingreso violento del lodo.
Lamentablemente, la cifra de víctimas mortales se elevó a cuatro. Entre los fallecidos se confirmó el hallazgo de un padre de 40 años y su hijo de 14 en la quebrada Santa Rosa, en el sector de Dean Valdivia (Cayma), luego de haber sido reportados como desaparecidos tras ser arrastrados por el flujo de agua.
Zonas en alerta y colapso de servicios
En sectores como Alto Cayma, la emergencia se ha agravado debido a la ruptura de tuberías de agua y la caída de postes de alumbrado eléctrico, lo que genera un riesgo latente de cortocircuitos. Los residentes de la asociación Chachani II y Sol de los Andes han hecho un llamado urgente a las empresas Seal y Sedapar para intervenir en las zonas de desastre.
Las autoridades de Gestión del Riesgo de Desastres recomiendan a la población evitar acercarse a los cauces de las torrenteras, incluso si parecen tener poco flujo, debido a la naturaleza impredecible de los huaicos en esta temporada.