El periodo parlamentario 2021-2026 del Congreso de la República quedará registrado como uno de los más convulsionados de la historia reciente no solo por la inestabilidad política, sino también por un hecho excepcional: el fallecimiento de seis parlamentarios en funciones. Esta situación obligó al Jurado Nacional de Elecciones a activar en reiteradas ocasiones el mecanismo de accesitarios para mantener el número constitucional de 130 legisladores.
Las muertes, ocurridas entre octubre de 2021 y febrero de 2026, generaron impacto político, conmoción pública y ajustes en la correlación de fuerzas dentro del hemiciclo, especialmente en votaciones clave de censura, reformas legales y control político.
Un periodo legislativo marcado por pérdidas humanas
Desde el inicio del actual Parlamento, el Legislativo enfrentó una situación inédita. A diferencia de periodos anteriores, donde los fallecimientos fueron excepcionales, el Congreso 2021-2026 acumuló seis bajas en pleno ejercicio del cargo, lo que evidenció también la exigencia física y emocional que implica la labor parlamentaria.
Cada uno de estos decesos tuvo circunstancias distintas, pero todos coincidieron en un contexto de alta presión política, sesiones prolongadas y una agenda marcada por crisis sucesivas del Ejecutivo y del propio Legislativo.
El primer fallecimiento: octubre de 2021
La primera pérdida ocurrió apenas meses después de instalado el Congreso. El 25 de octubre de 2021, falleció el congresista Fernando Herrera Mamani, representante de Tacna por Perú Libre. El legislador sufrió un paro cardiorrespiratorio durante una sesión del Pleno, hecho que conmocionó al Parlamento.
Herrera Mamani era docente de profesión y se había destacado por su activismo sindical en el sur del país. Su fallecimiento generó un llamado de atención sobre las condiciones de salud y atención médica dentro del Congreso.
La muerte de Hernando Guerra García en 2023
Dos años después, el 29 de septiembre de 2023, el país volvió a estremecerse con el fallecimiento de Hernando Guerra García, conocido como “Nano”. El parlamentario de Fuerza Popular y entonces primer vicepresidente del Congreso murió en Arequipa tras sufrir una descompensación.
El hecho ocurrió mientras realizaba actividades fuera de Lima, y diversas versiones señalaron limitaciones en la atención médica de emergencia en la zona. Su muerte abrió un debate sobre los protocolos de seguridad y asistencia para autoridades en comisión de servicio.
Doble luto parlamentario en 2024
El año 2024 fue especialmente duro para el Legislativo, con dos fallecimientos en menos de tres meses. El 13 de julio, murió Enrique Wong, médico de profesión y exvicepresidente del Congreso. Wong falleció a los 83 años tras una prolongada lucha contra el cáncer de páncreas.
Poco después, el 17 de septiembre de 2024, el Congreso confirmó la muerte de Hitler Saavedra, presidente de la Comisión de Descentralización. El legislador fue hallado sin vida en un hotel de Cusco, ciudad a la que había viajado en cumplimiento de funciones de representación.
Los dos fallecimientos finales del periodo
El cierre del quinquenio legislativo sumó dos nuevas pérdidas. El 26 de diciembre de 2025, falleció Carlos Anderson, parlamentario no agrupado y una de las voces más críticas del Congreso. Economista de profesión, Anderson se mantuvo alejado de la actividad pública en sus últimos meses debido a una enfermedad.
Finalmente, el 21 de febrero de 2026, se confirmó la muerte de la congresista Lucinda Vásquez, representante del Bloque Magisterial. La parlamentaria falleció a causa de un avanzado cuadro de cáncer, convirtiéndose en la sexta baja por fallecimiento del actual Parlamento.
Impacto político e institucional
Más allá del impacto humano, la muerte de estos seis congresistas tuvo consecuencias directas en la dinámica parlamentaria. Cada deceso obligó al Jurado Nacional de Elecciones a convocar accesitarios, alterando en algunos casos el equilibrio de fuerzas y las mayorías necesarias para decisiones clave.
En un Congreso caracterizado por la fragmentación y la volatilidad política, estos cambios influyeron en votaciones de censura, conformación de mesas directivas y debates de reformas estructurales.
Un hecho sin precedentes recientes
La cifra de seis parlamentarios fallecidos en un solo periodo legislativo no tiene precedentes cercanos en la historia democrática reciente del país. Analistas coinciden en que este hecho refleja no solo circunstancias personales, sino también el nivel de presión y desgaste que ha caracterizado al Congreso 2021-2026.
El Parlamento cierra así un quinquenio marcado por la confrontación política, la inestabilidad institucional y una sucesión de pérdidas humanas que dejaron huella en la historia del Legislativo peruano.