En su primer pronunciamiento oficial como jefe de Estado, José María Balcázar marcó distancia de posturas radicales y descartó cualquier especulación sobre posibles beneficios carcelarios. Tras alcanzar la presidencia del Congreso y asumir el Ejecutivo con 64 votos, negó de manera categórica que exista intención de otorgar indultos, en respuesta a las críticas de la oposición que advertían una supuesta agenda ideológica detrás de su llegada al poder.
“No tenemos mucho tiempo, no estamos pensando en ningún tipo de indultos. No estamos trabajando en hacer izquierdismo en Palacio de Gobierno; esos conceptos quedaron en el siglo XVIII”, declaró en entrevista con RPP. Con estas palabras, el legislador de Perú Libre buscó calmar a los mercados y a los sectores políticos que alertaron sobre un posible escenario de inestabilidad tras su elección frente a María del Carmen Alva.
El mandatario delineó la hoja de ruta para este breve periodo de transición. Señaló que priorizará la estabilidad económica, el respeto a la autonomía institucional y el trabajo coordinado con el Banco Central de Reserva (BCRP). Además, indicó que su gestión se enfocará en enfrentar la crisis de inseguridad ciudadana. Según afirmó, el régimen económico “seguirá marchando por sus propios cauces”.
Sobre el rol de su bancada, fue enfático al asegurar que Perú Libre no tendrá una participación activa en las decisiones del Ejecutivo. “En mi discurso dije que aquí no hay derecha ni izquierda. El asunto es garantizar la transparencia y darle tranquilidad a la población”, sostuvo. Reiteró que su principal objetivo es conducir el país hacia las elecciones generales de abril de 2026 con neutralidad.