El Congreso de la República del Perú eligió este miércoles a José María Balcázar Zelada como presidente del país, tras la destitución del expresidente José Jerí, en medio de una profunda crisis política que ha visto a varias autoridades del país dejar el cargo en los últimos años.
Balcázar (83 años), abogado de profesión y exmagistrado del Poder Judicial, asume la presidencia de forma interina hasta el 28 de julio de 2026, fecha en la que el mandatario electo en las próximas elecciones generales —programadas para el 12 de abril— debe jurar el cargo.
Nacido el 17 de enero de 1943 en el distrito de Nanchoc (Cajamarca), Balcázar fue elegido congresista por la región Lambayeque bajo la bandera del partido Perú Libre en 2021. Antes de ingresar a la política, desarrolló una larga carrera en el sistema judicial, donde se desempeñó como juez superior y vocal supremo provisional.
La elección de Balcázar para presidir el Congreso —y así asumir la jefatura del Estado— se concretó luego de una segunda vuelta de votación en la que obtuvo 64 votos frente a los 46 de su rival, María del Carmen Alva.
Controversias y críticas
La llegada de Balcázar a la presidencia no ha estado exenta de polémica. Su perfil público incluye declaraciones cuestionadas sobre el matrimonio infantil y las relaciones entre adolescentes, que generaron fuertes reacciones en 2023, cuando era presidente de una comisión parlamentaria.
Además, enfrenta acusaciones fiscales y procesos judiciales relacionados con presuntas irregularidades durante su gestión como decano del Colegio de Abogados de Lambayeque, donde se le imputa apropiación ilícita de fondos y otros cargos que provocaron su expulsión definitiva de esa organización profesional, según el gremio.
También se ha señalado que Balcázar mantuvo coordinaciones políticas en torno a nombramientos en el Ministerio Público que involucran a su entorno familiar, aunque él ha negado interferencias indebidas.
El Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque emitió un pronunciamiento oficial en el que rechaza su postulación al liderazgo del Parlamento y del país, argumentando que la conducción del Estado requiere una “autoridad moral incuestionable”.
En contexto
La elección de Balcázar se produce en un Perú que ha experimentado una notable inestabilidad política en la última década, con varios presidentes que no han completado sus mandatos y un difícil equilibrio entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo.
Su reto inmediato será conducir una transición ordenada hacia las elecciones generales de 2026, garantizar el funcionamiento institucional del país y buscar estabilidad en un contexto político complejo.