Con apoyo de Perú Libre y otras bancadas, el congresista José María Balcázar de Acción Popular, asumió la Presidencia del Perú, marcando un nuevo capítulo en la conducción política del país tras la reciente salida del jefe de Estado censurado.
Su juramentación se produce en un contexto de reconfiguración institucional, con el objetivo de garantizar la continuidad democrática, la estabilidad del Ejecutivo y el funcionamiento regular de los poderes del Estado.
Escenario político
Su llegada a la Presidencia ocurre en medio de tensiones entre bancadas y negociaciones parlamentarias, en un escenario donde diversas fuerzas políticas han planteado agendas urgentes en materia de seguridad, migración y reformas del Estado.
Analistas como Iván Arenas, comentaron a CARETAS que esta situación política es producto de una mala organización de partidos políticos. Por otro lado, consideran que su principal reto será construir consensos en el Congreso y asegurar gobernabilidad en el corto plazo.
Transición en marcha
Con la asunción de Balcázar, se inicia una etapa de transición que deberá definir la conformación del gabinete, la relación Ejecutivo-Legislativo y la hoja de ruta política para los próximos meses.
En su primer discurso como presidente interino, José María Balcazar, el presidente más longevo de la historia del Perú, señaló: «No es difícil gobernar un país».
Por otro lado, durante su primer mensaje Balcazar mencionó más de una vez que «tenemos que volver a escribir la historia del Perú». Señaló que «es posible construir una democracia de verdad» porque según «no está funcionando» y si «no tiene su propio correctivo va desaparecer».