Summer ideas for learning a language, la nueva instalación de Marco Herrera Fernández, se inauguró en la Biblioteca Amazónica de Iquitos como la primera exposición concebida y planificada por la galería mueve, que lo representa. El proyecto marca el inicio de su programa y afirma uno de sus ejes centrales: la descentralización.
Con esta muestra, mueve sitúa a la Amazonía como punto de partida para la producción y circulación del arte contemporáneo, desplazando el foco habitual de Lima hacia Iquitos. La propuesta continuará como Vol. 2 en la capital, configurando una exposición en dos partes que cuestiona los modelos centralizados de exhibición y propone múltiples lugares de enunciación.

El trabajo de Herrera toma como punto de partida la historia del Instituto Lingüístico de Verano (ILV / SIL), activo en el Perú desde la década de 1930. Presentado inicialmente como una institución dedicada a la investigación lingüística sin fines de lucro, su principal objetivo fue la traducción de la Biblia a la mayor cantidad posible de lenguas indígenas, iniciativa financiada por sectores evangelistas norteamericanos.
Desde esa lógica, la Educación Intercultural Bilingüe fue concebida como un proceso dirigido: iniciar en la lengua materna indígena para conducir progresivamente al castellano como lengua dominante. Este modelo —conocido como castellanización— apuntó a la homogeneización cultural y a la imposición de un modelo de vida occidental.

La exposición reúne una serie de “ideas-maqueta” entendidas como dispositivos críticos más que como representaciones cerradas. Las piezas activan un diálogo sobre el bilingüismo en el Perú, no como una condición neutral o exclusivamente positiva, sino como un campo atravesado por relaciones de poder, disputas territoriales y violencias históricas. Aprender una lengua aparece aquí como una operación política: implica traducción, borramiento e imposición, pero también resistencia y reconfiguración.
Summer ideas for learning a language se presenta en el marco de Amazonía en Movimiento, un espacio dedicado a repensar la descentralización desde prácticas situadas, contextos locales e infraestructuras culturales alternativas. Con esta primera edición en Iquitos, el proyecto no solo interpela la historia lingüística del país, sino también las estructuras que determinan dónde y cómo circula el arte contemporáneo en el Perú.
