En un nuevo capítulo de las investigaciones que rodean al recientemente censurado José Jerí, el Fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, desmintió la existencia de un requerimiento legítimo para analizar un polo sin mangas vinculado a una denuncia por presunta violación sexual. Según el titular del Ministerio Público, el documento utilizado para solicitar dicha diligencia fue producto de una falsificación de firmas destinada a vulnerar la reserva del expediente.
Gálvez detalló que la abogada Zulma Nilda Machaca Cervantes habría suplantado la rúbrica del empresario Marco Cardoza Hurtado, implicado en el caso y allegado a Jerí, con el fin de obtener copias íntegras de la carpeta fiscal. «La defensa de Cardoza desconoció a esta señorita y confirmó que no es su abogada. Se ha abierto una investigación por falsedad documental contra ella», precisó el fiscal en declaraciones para Contracorriente.
Respecto a la relevancia de la prenda de vestir, el Fiscal de la Nación fue enfático al señalar que el objeto «nunca estuvo bajo custodia oficial» ni formó parte de la cadena de custodia del Ministerio Público, aunque apareciera mencionado en el atestado policial preliminar. Gálvez calificó de «impertinente» la solicitud de peritaje de ADN en dicha unidad, argumentando que las pruebas necesarias para el esclarecimiento de los hechos ya habían sido concluidas antes de su llegada a la Fiscalía Suprema de Familia.
El magistrado sostuvo que la supuesta existencia de fluidos en la prenda era una «imaginación» de la letrada para impresionar a las autoridades y acceder a información sensible de carácter íntimo. Con estas declaraciones, la Fiscalía busca cerrar las especulaciones sobre presuntas omisiones en la investigación, reafirmando que el caso contaba con pruebas de ADN y diligencias agotadas antes de este incidente.
Este destape ocurre en un momento crítico para José Jerí, quien hoy miércoles reasume su escaño en el Congreso mientras el Legislativo se prepara para elegir a su sucesor en la jefatura del Estado.