Un grave accidente se registró este martes en las instalaciones del Centro de Municiones del Ejército, conocido como «El Polvorín», ubicado en la zona de Cabeza de Toro, en Pisco. El incidente ocurrió aproximadamente a las 12:55 horas, en circunstancias en que el personal militar realizaba el traslado de granadas destinadas a su destrucción, como parte de un plan institucional de manejo de municiones. La detonación generó un incendio interno y una onda expansiva que alertó a los residentes de las zonas aledañas, obligando a la intervención inmediata de bomberos y servicios de emergencia para asegurar el perímetro.
Estado de salud y evacuación de los efectivos heridos
El saldo del estallido incluye a un suboficial y seis miembros del personal de tropa, cuyas edades oscilan entre los 18 y 25 años. Debido a la gravedad de las lesiones, el Comando del Ejército dispuso la evacuación aérea de cuatro de los efectivos hacia el Hospital Militar Central en Lima para recibir atención especializada. Los tres soldados restantes permanecen bajo observación médica en el Hospital San Juan de Dios de Pisco. La institución ha manifestado su solidaridad con los afectados y asegura estar brindando el acompañamiento integral necesario a las familias de los uniformados.
Protocolos de búsqueda y acciones de investigación
Ante la desaparición de uno de los efectivos tras la explosión, las autoridades han activado de forma inmediata los protocolos de búsqueda y rescate en el área del siniestro. Paralelamente, el Sistema de Inspectoría del Ejército ha iniciado una investigación técnica para esclarecer las causas exactas del accidente y verificar el cumplimiento de las medidas de seguridad durante la manipulación del material explosivo. El objetivo es determinar si existieron fallas en los procedimientos establecidos para la destrucción de municiones de riesgo.
Situación en los exteriores del recinto militar
En las afueras del cuartel, familiares de los soldados se congregaron para exigir información detallada sobre el estado de salud de los jóvenes. Durante la jornada, se registraron testimonios de padres de familia que cuestionaron la participación de algunos efectivos en maniobras de alto riesgo, señalando posibles condiciones físicas previas que no habrían sido consideradas por los mandos a cargo. Hasta el momento, el Ejército ha reafirmado su compromiso con la transparencia en las investigaciones mientras continúan las labores para localizar al efectivo desaparecido.