La gira proselitista del candidato presidencial de Ahora Nación, Alfonso López Chau, tuvo un inicio accidentado y violento en la ciudad de Chiclayo. Durante su arribo al Aeropuerto Internacional Capitán FAP José A. Quiñones, el personal de seguridad privada del político agredió físicamente a seis periodistas que intentaban recoger sus declaraciones.
Los corresponsales afectados —Liliana Samamé (América TV), Rosa Loro (RPP), Solange Vásquez (Latina), Emmanuel Moreno (La República), Glenda Raymundo y un sexto comunicador— reportaron haber recibido golpes y empujones por parte de sujetos que portaban chalecos con la inscripción: “Dr. Alfonso López Chau Presidente 2026 Seguridad”. La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) emitió un enérgico comunicado exigiendo identificar a los agresores y garantizando el derecho a la cobertura informativa.
Críticas a la «falta de experiencia» y el uso de «matones»
El incidente ha generado una ola de críticas desde diversos sectores. El excongresista Víctor Andrés García Belaúnde calificó el hecho como una «torpeza tremenda» y una muestra clara de la inexperiencia política de López Chau. Según el analista, este alejamiento violento de la prensa podría responder a una estrategia para evitar preguntas incómodas, lo cual resulta inaceptable en un proceso democrático.
Por su parte, el experto en seguridad José Luis Gil advirtió una irregularidad mayor: el uso de personal civil en lugar de la escolta oficial de la Policía Nacional. «Si los agresores son civiles, estamos hablando de que López Chau ha llevado a sus matones», sentenció Gil. Explicó que Seguridad del Estado designa agentes profesionales que no usan distintivos partidarios y cuyo protocolo prohíbe explícitamente agredir a la ciudadanía o la prensa.
Impacto electoral: El riesgo de ser «persona no grata»
La periodista Glenda Raymundo, una de las agredidas, señaló que este nivel de hostilidad es inédito frente a otros candidatos que han visitado la región. Esta situación podría costarle caro a López Chau en términos de intención de voto; García Belaúnde advirtió que el norte del país es un bastión clave y una declaratoria de «persona no grata» en Chiclayo liquidaría sus pretensiones en dicha zona.
Hasta el momento, el candidato de Ahora Nación es señalado como el responsable directo de las acciones de su seguridad privada. Mientras los gremios exigen sanciones, queda en el aire la pregunta sobre qué tipo de gestión de libertades públicas ofrecería un candidato que, en plena campaña, permite que su círculo íntimo silencie a la prensa mediante la fuerza física.