La inseguridad volvió a golpear a las autoridades locales. El alcalde de la provincia de Pataz, Aldo Carlos Mariños, denunció públicamente haber sido víctima de una extorsión mientras realizaba una transmisión en vivo a través de sus redes sociales. El hecho ocurrió ante la mirada de cientos de ciudadanos y generó inmediata alarma en la población.
Durante la emisión, el burgomaestre reveló que delincuentes le exigieron el pago de 50 mil soles a cambio de no atentar contra su vida ni la de sus familiares. Según relató, las amenazas incluyeron advertencias directas contra sus hijos y hermanos, lo que elevó la gravedad del caso y encendió las alertas sobre el avance del crimen organizado en la zona.
Rechazo frontal a las amenazas criminales
Lejos de ceder a las presiones, el alcalde Mariños rechazó tajantemente cualquier pago y envió un mensaje directo a los extorsionadores. “Trabajen dignamente y dejen de hacer daño a la gente”, expresó durante la transmisión, marcando una postura firme frente a las organizaciones criminales que operan en la región.
El pronunciamiento público fue interpretado por diversos sectores como un intento de transparentar la situación de inseguridad que enfrentan las autoridades locales, muchas de las cuales —según expertos— son blanco frecuente de extorsiones, amenazas y chantajes por parte de bandas delictivas vinculadas a economías ilegales.
Menciones a presuntos vínculos políticos bajo investigación
Uno de los aspectos más delicados de la denuncia fue la afirmación de que los extorsionadores mencionaron a otras autoridades presuntamente involucradas o con supuestos vínculos con la organización criminal. El alcalde fue cauto al respecto y señaló que estas versiones deberán ser investigadas por las instancias correspondientes, evitando realizar acusaciones directas sin sustento oficial.
Este componente añade un nuevo nivel de preocupación al caso, en un contexto nacional donde las denuncias por corrupción, infiltración criminal en gobiernos locales y captura de municipios por redes ilegales han ido en aumento, especialmente en zonas afectadas por la minería ilegal y el narcotráfico.
Rondas campesinas y clima de tensión en la provincia
Aldo Mariños sostuvo que no siente temor y advirtió que, en caso de que los delincuentes intenten ingresar a la provincia, las rondas campesinas de Pataz responderían para defender el territorio. Esta declaración refleja el clima de tensión que se vive en la zona y el rol activo que han asumido las organizaciones comunales frente a la ausencia o debilidad del Estado.
El caso ya ha generado reacciones entre la ciudadanía, que exige mayor presencia policial y acciones concretas del Gobierno central para frenar la ola de violencia criminal que afecta no solo a autoridades, sino también a empresarios, dirigentes sociales y población en general.