Solo 29 firmas válidas tras verificación
El presidente del Congreso de la República, Fernando Rospigliosi, explicó que, pese a que los promotores de la moción anunciaron haber alcanzado 78 firmas para convocar a un Pleno Extraordinario, la verificación oficial redujo ese número a solo 29 rúbricas válidas.
Según detalló, las firmas fueron cotejadas mediante el sistema proporcionado por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), el cual determinó que la mayoría no cumplía con los requisitos técnicos exigidos para su validación digital. Esta situación impidió avanzar con la convocatoria formal al Pleno.
Falla en la cadena de firmas digitales
Rospigliosi indicó que el problema se habría originado por el error cometido por uno de los congresistas al momento de firmar el documento. Esta equivocación inicial habría afectado a los firmantes posteriores, generando una cadena de firmas inválidas que el sistema no pudo reconocer.
“En algún punto de la cadena alguien se equivocó y arrastró a todos los demás”, señaló el titular del Parlamento, al precisar que este tipo de errores no es inusual en la presentación de oficios o proyectos que requieren firmas digitales. No obstante, aclaró que se trata de una situación subsanable en un plazo relativamente corto.
Sistema detecta errores, no sus causas
El presidente del Congreso explicó que el programa de validación del RENIEC solo identifica si una firma es válida o no, pero no detalla la causa específica del error. Por ello, sostuvo que serán los propios promotores de la moción quienes deberán revisar el documento y determinar en qué punto se produjo la falla técnica.
“El sistema reconoce las firmas válidas, pero no explica por qué las demás no lo son”, afirmó Rospigliosi. Añadió que, una vez identificada la equivocación, los congresistas podrán volver a firmar correctamente para reiniciar el proceso de validación.
Imposibilidad de convocar sin firmas válidas
Rospigliosi fue enfático en señalar que no puede convocar a un Pleno Extraordinario sin que se cumpla el requisito mínimo de firmas válidas que establece el reglamento del Congreso. Indicó que hacerlo constituiría una irregularidad administrativa y parlamentaria.
En ese sentido, recalcó que la Mesa Directiva actuará con estricto apego a la norma, independientemente del contexto político o de la presión mediática en torno al caso del presidente José Jerí.
Censura en suspenso
Mientras no se subsanen los errores detectados en las firmas digitales, la moción para debatir la censura contra José Jerí permanece en suspenso. El presidente del Congreso reiteró que, una vez corregidas las observaciones y alcanzado el número de firmas válidas, se evaluará nuevamente la convocatoria al Pleno Extraordinario.
El caso evidencia cómo los aspectos técnicos y procedimentales pueden influir de manera directa en el desarrollo de decisiones políticas de alto impacto, en un contexto marcado por la tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Expectativa en el escenario político
La controversia por las firmas inválidas ha generado expectativa entre las bancadas y la opinión pública, que siguen de cerca el desenlace de la moción de censura. Por ahora, el avance del proceso dependerá de la rapidez con la que los congresistas promotores corrijan los errores y presenten nuevamente el documento conforme a los requisitos legales.
Rospigliosi concluyó que el Congreso está en la obligación de garantizar transparencia y legalidad en cada etapa del procedimiento, más allá del contenido político del debate que se busca impulsar.