Atina habla con mate en mano y con una actitud calmada proyecta este 2026 a “tener un año en paz”. Hace tres semanas lanzó “Eres mi vida” junto con el grupo venezolano Bacanos. La colaboración nació luego de que la mánager del grupo la contactó. Se reunieron y esa misma noche Atina se encerró cuatro horas en su estudio. “Le pongo play y digo: ‘Esta es’”, recuerda. Para ella, escribir siempre fue un modo de “parchar” heridas y dejar canciones como refugio para otros: “No canto por fama, canto para que alguien se sienta calmado”. En sus palabras, componer es exponer su verdad “sin filtro”, con el riesgo de revivir lo que dolió en algún momento. Creció con Juan Luis Guerra, Julieta Venegas y Carlos Vives, por eso su paso al pop urbano latino le salió natural. Sin embargo, admite no querer limitarse en géneros musicales. También lo visual lo lleva a su manera al momento de elegir outfits. Diseña ideas y sostiene su marca diferencial con dos trenzas delanteras. Guarda 1746 notas de voz con melodías e ideas. Y adelanta que este 14 de febrero lanzará otra colaboración “solo para solteros”, y hasta mitad de año planea más feats para seguir conociendo la industria. Su mantra, por si quedaba duda, suena a futuro título: “No hay plan B”.
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