La investigación, realizada por especialistas de la Universidad Científica del Sur y el Instituto Nacional de Salud (INS), revela que la mayoría de las fórmulas lácteas comercializadas en Lima para menores de dos años superan los niveles de azúcar permitidos por la normativa peruana, operando además bajo un preocupante vacío de información para los padres.
El análisis de 27 productos vendidos en farmacias y hospitales detectó que la mediana de azúcar alcanza los 7,5 gramos por cada 100 mililitros, una cifra que excede largamente el límite de 5 gramos establecido para bebidas en el Perú. Según Víctor Mamani, coautor del estudio, este exceso no solo afecta el metabolismo inmediato, sino que “formatea” el paladar del lactante, generando una preferencia temprana por lo dulce que deriva en elecciones alimentarias poco saludables en el futuro.
Vacío legal y falta de advertencias
A pesar de su alto contenido de azúcar, estos productos —conocidos como sucedáneos de la leche materna— no lucen los octógonos de advertencia. Esto se debe a un complejo “limbo legal”: aunque el Poder Judicial anuló en 2021 la exoneración que permitía a estas fórmulas evitar el etiquetado frontal, la implementación efectiva de esta medida sigue pendiente.
“Existen propuestas legislativas que buscan volver a excluir a las fórmulas bajo el argumento de ser ‘alimentos especiales’, lo que impide que las familias tomen decisiones informadas”, advirtió Jaemy Moreano, nutricionista y coautor de la investigación. Actualmente, muchas etiquetas solo consignan “carbohidratos totales”, ocultando la cantidad real de azúcares añadidos.
Procedencia y expansión del mercado
El estudio identificó que los productos fabricados en Estados Unidos registran los niveles más altos de azúcar, llegando a los 7,8 gramos. Asimismo, se observó que durante la pandemia (especialmente en 2021) se disparó el otorgamiento de registros sanitarios para empresas como Nestlé, Abbott y Mead Johnson, expandiendo un mercado que, según los expertos, cuenta con una regulación todavía insuficiente.
El declive de la lactancia materna
Esta sobreoferta de fórmulas coincide con una cifra alarmante: en 2022, solo el 65,9% de los niños menores de seis meses recibió lactancia materna exclusiva. Los investigadores subrayan que el consumo elevado de azúcar desde los primeros meses está directamente asociado al riesgo de obesidad infantil y enfermedades crónicas. Ante este panorama, el INS y la comunidad académica hacen un llamado urgente para endurecer los parámetros de control y priorizar la salud pública sobre los intereses comerciales.