Por: Manuel Boluarte – Inforegión
En un esfuerzo por asegurar su patrimonio natural frente al avance de actividades ilícitas, el Gobierno Regional del Cusco ha puesto en marcha la maquinaria legal y técnica para crear su sexta Área de Conservación Regional (ACR): Bosques del Araza.
Ubicada en el distrito de Camanti, provincia de Quispicanchi, esta propuesta abarca más de 56 mil hectáreas de bosques montanos y pajonales altoandinos. Se trata de un territorio estratégico que funciona como una «fábrica de agua» y alberga una biodiversidad envidiable, pero que hoy enfrenta riesgos latentes por invasiones y economías ilegales.
Un refugio de vida en cifras
Los Bosques del Araza no son solo vegetación; son un ecosistema complejo donde la vida explota en cada rincón. Según los estudios técnicos, este corredor biológico es el hogar de más de mil especies.
Las cifras revelan la riqueza de este territorio del sur andino-amazónico:
• Fauna: 60 especies de mamíferos (incluyendo al oso de anteojos y el jaguar), 135 de aves (como el emblemático gallito de las rocas), 41 de peces, 32 de anfibios y 11 de reptiles.
• Flora: 635 especies de árboles y plantas nativas, incluyendo árboles centenarios y una vasta variedad de orquídeas y helechos.
La “Fábrica de Agua” de Camanti
Más allá de la fauna, la creación del ACR tiene un fin utilitario y vital para las poblaciones humanas: el agua. El río Araza atraviesa el territorio como una columna vertebral, capturando la humedad de la selva para abastecer a las comunidades aguas abajo.
Esta regulación hídrica es fundamental para la economía local, ya que mantiene las condiciones necesarias para la agricultura, específicamente para cultivos rentables y sostenibles como el cacao y el copoazú, además de garantizar el consumo humano y la pesca.
Blindaje contra la ilegalidad
La propuesta, que cuenta con el acompañamiento técnico de Conservación Amazónica (ACCA), surge también como una respuesta defensiva. Luz Marina Casafranca, consejera regional por Quispicanchi, advirtió sobre la urgencia de proteger la zona frente a conflictos territoriales con pobladores de Puno y el avance de la minería ilegal.
El objetivo es evitar que Camanti replique la tragedia ambiental de la vecina Madre de Dios, donde la minería ha devastado bosques, contaminado ríos y desplazado poblaciones.
Actualmente, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) ha dado luz verde a la segunda etapa del proceso, habilitando la fase tres, que consiste en actualizar el expediente técnico y socializar la propuesta de zonificación con la población.

Mitos y verdades sobre el ACR
El proceso no ha estado exento de desinformación. Diversas voces opositoras han sugerido que el área de conservación impedirá el acceso a tierras agrícolas o prohibirá la pesca. Sin embargo, el marco legal de las ACR es claro: no se expropian tierras ni se concesionan a terceros.
Por el contrario, el modelo de gestión incluye un comité conformado por autoridades locales y organizaciones comunales, garantizando que el uso de los recursos sea ordenado y beneficie a los habitantes locales, asegurando que el bosque siga siendo productivo para las futuras generaciones.
De concretarse, Bosques del Araza se sumará a las cinco ACR ya existentes en la región: Choquequirao, Ausangate, Chuyapi Urusayhua, Q’eros-Kosñipata y Tres Cañones, consolidando a Cusco como líder en conservación subnacional.
Datos clave:
• Ubicación: Distrito de Camanti, Quispicanchi.
• Extensión: +56,000 hectáreas.
• Estado: En fase 3 (socialización y expediente final).
• Especies emblemáticas: Oso de anteojos, Jaguar, Gallito de las Rocas.