El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha emitido una advertencia de nivel naranja ante la llegada de un fenómeno meteorológico de moderada a fuerte intensidad que golpeará a 21 regiones del país. El evento, que se extenderá desde la medianoche de este miércoles 11 hasta el viernes 13 de febrero, pone en riesgo infraestructuras y poblaciones vulnerables debido a acumulados críticos de lluvia y nevadas en las zonas altoandinas.
La alerta naranja, que implica la previsión de fenómenos potencialmente peligrosos, abarca gran parte de la sierra y la costa norte. Según el pronóstico técnico, se esperan nevadas en localidades situadas por encima de los 3800 m.s.n.m. y granizo en zonas superiores a los 2800 m.s.n.m. en la sierra central y sur. Estas condiciones vendrán acompañadas de descargas eléctricas y vientos que podrían superar los 35 km/h.
Acumulados y zonas críticas
El reporte detalla que la costa norte (Tumbes, Piura y Lambayeque) será una de las áreas más castigadas, con proyecciones de lluvia que alcanzan los 40 mm/día hacia el jueves y viernes. En la sierra, los departamentos de Áncash, Cajamarca, Cusco, Junín, Pasco, Puno y Lima, entre otros, registrarán precipitaciones de hasta 35 mm/día.
Incluso en la costa central y sur, regiones como Ica, Moquegua y Tacna se encuentran bajo vigilancia, ya que se prevén lluvias ligeras pero persistentes que podrían comprometer suelos ya saturados.
Respuesta de emergencia y prevención
Ante la inminencia del fenómeno, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha solicitado a los gobiernos regionales y locales la activación inmediata de los centros de operaciones de emergencia. Se ha recomendado a la población reforzar los techos de sus viviendas y coordinar sistemas de alerta temprana, como el uso de silbatos o sirenas, ante la alta probabilidad de deslizamientos y huaicos en quebradas activas.
Asimismo, el COEN mantiene un monitoreo en tiempo real, exhortando a las autoridades a garantizar que las rutas de evacuación estén despejadas y que los centros de salud cuenten con el personal necesario para atender posibles contingencias derivadas de las tormentas.