La Policía Nacional del Perú logró la captura de seis integrantes de la banda criminal conocida como “Los Correcaminos de SJL”, una red mixta de delincuentes peruanos y venezolanos dedicada a la extorsión sistemática. Esta organización criminal mantenía bajo amenaza a la empresa de transportes El Mandarino (Naranjito) desde el año 2025, exigiendo un pago inicial de 50,000 soles y cuotas mensuales de 10,000 soles para no atentar contra la vida de sus trabajadores. Ante la negativa de los transportistas, la banda inició una serie de atentados, siendo el más reciente el ataque a balazos contra dos choferes en la avenida San Martín, en San Juan de Lurigancho, el pasado 29 de enero.
Durante los operativos ejecutados en diversos puntos del distrito, como los asentamientos humanos Eduardo de la Pinela y José Carlos Mariátegui, las autoridades incautaron un arma de fuego, diez teléfonos celulares, un artefacto explosivo, municiones y drogas. El general Víctor Revoredo, jefe de la Dirincri, señaló que los detenidos han sido puestos a disposición por delitos de extorsión agravada, tenencia ilegal de armas y tráfico ilícito de drogas.
La confesión del sicario y los implicados
Uno de los momentos clave de la investigación fue la confesión de Santiago Alejandro Freites Belisario, un ciudadano venezolano de 19 años encargado de ejecutar los disparos contra los conductores. Durante el interrogatorio, Freites admitió haber realizado entre seis y siete disparos bajo las órdenes de un sujeto apodado “El Gordo”, un ciudadano peruano que lo habría contratado bajo el pretexto de cobrar una deuda económica. El sicario detalló que se movilizó solo en una motocicleta lineal para perpetrar el ataque, tras el cual devolvió el arma empleada.
Junto a él, fueron arrestados sus compatriotas Jehan José Ramos Ventura, señalado como el presunto contratante y con antecedentes por delitos informáticos, y Gerardo Abraham Freites Belisario. También fueron detenidas Jenifer Carolina Aponte Mendoza y Yelitza del Valle Belisario Fermín, quienes estarían vinculadas a las líneas telefónicas utilizadas para las comunicaciones extorsivas. La Policía maneja dos hipótesis principales: que el ataque fue una represalia directa por la resistencia al pago de cupos o un intento violento de saldar una deuda pendiente.
Acciones de la Dirincri frente a la criminalidad
El jefe de la División de Investigación de Extorsiones, coronel Holger Obando Cristóbal, resaltó que la intervención es resultado directo de las denuncias interpuestas por la empresa afectada. Por su parte, el general Revoredo enfatizó que se está trabajando con rapidez para localizar a otros actores ocultos que forman parte de estas bandas mixtas que mantienen en zozobra a la ciudadanía. Las autoridades recordaron a los gremios de transporte la importancia de denunciar estos actos para permitir una respuesta policial efectiva y oportuna.