En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) hizo un llamado a la ciudadanía para revisar hábitos cotidianos que, pese a parecer inofensivos, podrían incrementar la probabilidad de desarrollar neoplasias. Según el doctor Luis Álvarez Rodríguez, director de Promoción de la Salud de dicha institución, la prevención mediante un estilo de vida saludable y la correcta manipulación de alimentos son las herramientas más eficaces contra esta enfermedad.
Uno de los errores más comunes identificados es el uso de recipientes de plástico en el microondas. Al someterse a altas temperaturas, estos materiales liberan toxinas que se impregnan en la comida. El especialista recomienda sustituirlos por envases de vidrio refractario. Asimismo, alertó sobre la cocción excesiva de carnes rojas; la sobreexposición al fuego directo genera compuestos químicos como las aminas heterocíclicas, vinculadas directamente al riesgo de padecer cáncer de colon.
Riesgos en la fritura y procesados
La reutilización del aceite de cocina es otro factor crítico. El proceso de reciclado térmico altera la composición del producto, liberando sustancias tóxicas. “No debería volverse a usar; hay que desecharlo cuando esté oscuro o tenga mal olor”, precisó el doctor Álvarez. A esto se suma la clasificación de los alimentos ultraprocesados (embutidos y bebidas azucaradas) como carcinógenos tipo 1 por la IARC, debido a su contenido de nitrosaminas.
Finalmente, el INEN puso énfasis en evitar aditivos como el colorante rojo FD&C n.º 3 (eritrosina), cuyo uso ya ha sido restringido en otros países por sus implicancias en la salud. La institución recalca que el consumo de antioxidantes presentes en frutas y verduras, sumado a la actividad física regular y a los chequeos preventivos anuales, constituyen la mejor defensa para reducir la incidencia de esta enfermedad en el país.