La Contraloría General de la República intervino el Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren, perteneciente al Seguro Social de Salud (EsSalud), tras las denuncias públicas por presunta falta de medicamentos que afectaron a pacientes de la Red Desconcentrada Sabogal. La acción de control buscó verificar la disponibilidad de fármacos y evaluar otros aspectos vinculados al abastecimiento, almacenamiento e infraestructura hospitalaria.
La medida fue formalizada mediante la acreditación de una comisión de control, la cual fue comunicada a la Presidencia Ejecutiva de EsSalud. El equipo de auditores tuvo a su cargo la ejecución de un servicio de control simultáneo, bajo la modalidad de visita de control, enfocado específicamente en el proceso de provisión de medicamentos del citado establecimiento de salud.
Supervisión ante denuncias por desabastecimiento
El objetivo central de la intervención fue verificar y evaluar la disponibilidad real de medicamentos para los asegurados que acuden al Hospital Alberto Sabogal y a los distintos establecimientos que conforman la red asistencial del Callao. La Contraloría buscó identificar las causas que habrían originado las denuncias difundidas en medios de comunicación sobre desabastecimiento y reducción de productos farmacéuticos.
Durante la visita de control, los auditores analizaron si los procesos implementados por la red Sabogal garantizaron el acceso oportuno de los pacientes a los medicamentos prescritos, así como la eficiencia de los mecanismos de reposición de stock y distribución interna.
La acción de control también permitió evaluar si existieron deficiencias administrativas o logísticas que influyeran en la falta de medicinas, situación que había generado preocupación entre los asegurados y sus familiares.
Evaluación de procesos de compra y distribución
Como parte del servicio de control, la comisión de la Contraloría revisó los procedimientos relacionados con la compra, distribución y abastecimiento de medicamentos. Esta evaluación incluyó el análisis de los plazos de adquisición, los mecanismos de contratación utilizados y la coordinación entre las áreas responsables del suministro farmacéutico.
Asimismo, se examinó el flujo interno de distribución de los medicamentos dentro del hospital, con el fin de detectar posibles cuellos de botella que afectaran la entrega oportuna a las áreas asistenciales y, finalmente, a los pacientes.
La revisión permitió identificar si las fallas en el abastecimiento respondieron a problemas estructurales del sistema o a situaciones coyunturales vinculadas a la gestión operativa del hospital.
Almacenamiento e infraestructura hospitalaria
Otro de los aspectos supervisados fue el estado del almacenamiento de los productos farmacéuticos. Los auditores evaluaron las condiciones de conservación de los medicamentos, incluyendo la infraestructura destinada a su resguardo, los sistemas de control de temperatura y las medidas de seguridad implementadas.
La Contraloría verificó si los ambientes destinados al almacenamiento cumplieron con los estándares necesarios para garantizar la calidad y eficacia de los medicamentos, así como si existieron riesgos asociados a una inadecuada conservación.
Además, se revisaron aspectos vinculados al mantenimiento de la infraestructura hospitalaria relacionada con la cadena de suministro, considerando su impacto directo en la continuidad del servicio farmacéutico.
Atención durante el desarrollo del control
Durante el periodo que duró la visita de control, el equipo auditor realizó coordinaciones con las autoridades del hospital y con los responsables de las áreas involucradas en el proceso de abastecimiento. Estas acciones permitieron recabar información documentaria y operativa para sustentar los hallazgos preliminares.
La Contraloría evaluó, además, la capacidad de respuesta de la red Sabogal frente a los reclamos de los pacientes, así como las medidas adoptadas para mitigar el impacto del presunto desabastecimiento mientras se desarrollaba la intervención.
El organismo de control puso énfasis en la necesidad de garantizar la continuidad del servicio y la atención oportuna a los asegurados, especialmente a aquellos con tratamientos crónicos o de alta complejidad.
Comunicación de hallazgos y medidas correctivas
De acuerdo con lo informado, el Informe de Visita de Control al Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren debía culminar en un plazo aproximado de diez días hábiles. En dicho documento se consignarían las situaciones adversas identificadas durante la intervención, así como las recomendaciones correspondientes.
Las observaciones detectadas serían comunicadas al titular de EsSalud, con el objetivo de que se adopten las medidas correctivas necesarias para asegurar una adecuada atención a los asegurados y prevenir la repetición de situaciones similares.
La Contraloría precisó que este tipo de acciones no solo buscan detectar irregularidades, sino también contribuir a la mejora de la gestión pública y a la optimización de los servicios de salud.
Compromiso con la vigilancia del gasto público
Con esta intervención, la Contraloría General de la República reafirmó su compromiso de vigilar el uso correcto de los recursos públicos, incorporando una mirada integral que considere tanto los aspectos financieros como el impacto directo en la ciudadanía.
El organismo de control subrayó que la supervisión del sector salud resulta prioritaria, debido a su relevancia social y a la necesidad de garantizar que los recursos asignados se traduzcan en servicios oportunos y de calidad para los asegurados.
La intervención en el hospital Sabogal se enmarcó en las acciones de control orientadas a fortalecer la transparencia, la eficiencia y la adecuada prestación de los servicios públicos en el país.