Vecinos marchan por agua y alcantarillado
El sábado 31 de enero, más de 5,000 pobladores de Lima Sur iniciaron una caminata que duró más de ocho horas desde la Curva Nueva Esperanza, en Villa María del Triunfo, hasta Palacio de Gobierno. La movilización tuvo como objetivo exigir la continuidad de la mega obra de saneamiento Nueva Rinconada, que beneficiará a más de 400 mil familias limeñas, y la renuncia inmediata del presidente de Sedapal, Hugo Fernando Obando Concha.
La marcha contó con la participación de delegaciones de Villa El Salvador, San Juan de Miraflores, Chorrillos, San Juan de Lurigancho y Manchay. Padres y madres de familia dejaron sus labores cotidianas para sumarse a esta protesta, que recorrió avenidas como Pachacútec, Puente Atocongo, Panamericana Sur, Circunvalación, avenida México, Vía Expresa, avenida Iquitos y Abancay, hasta llegar al centro de Lima.
Denuncian irregularidades en valorización de obra
Carlos Chávez, dirigente de la Comisión Central de Agua y Alcantarillado de la Nueva Rinconada, alertó que la paralización de la obra es inminente debido a que Sedapal no reconoce las valorizaciones contractuales del Consorcio San Miguel. “El accionar irregular de Sedapal impedirá que se valorice realmente lo ejecutado. Por eso exigimos la salida del presidente de Sedapal”, afirmó.
El dirigente también señaló que, pese a que la obra tiene un avance del 85%, no hay garantías de que se concluirá. Recordó casos previos en Chorrillos, donde proyectos con avances superiores al 90% quedaron paralizados durante meses, y advirtió que el mismo riesgo se cierne sobre la Nueva Rinconada.
Reunión frustrada en Palacio de Gobierno
Al llegar a Palacio de Gobierno, una delegación de 12 dirigentes fue autorizada a ingresar para dialogar con el mandatario o sus representantes. Sin embargo, los vecinos rechazaron reunirse con asesores de la PCM y del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, argumentando que las promesas previas no habían resultado en soluciones concretas.
Carlos Chávez anunció que, a pesar de la reunión programada con el viceministro de Vivienda y representantes del comité de los 300, se coordinará una megamarcha para asegurar la atención directa del presidente José Jerí y la continuidad de la obra. “No creemos más en las palabras, queremos hechos. Nuestra lucha continuará hasta que se garantice agua potable para nuestras familias”, remarcó.
Pobladores mantienen la presión
La movilización reflejó el descontento de los vecinos ante la demora en la valorización de la obra y la falta de respuesta por parte de Sedapal. La protesta puso en evidencia la importancia de que las autoridades supervisen y garanticen la culminación de proyectos estratégicos de saneamiento, especialmente en zonas de Lima Sur donde millones de personas dependen de estos servicios.