El cine y la televisión de México están de luto. La Asociación Nacional de Actores (ANDA) informó el fallecimiento de Gerardo Taracena, destacado actor y bailarín, ocurrido el pasado sábado 31 de enero. A sus 56 años, el artista deja un legado significativo tras haber consolidado una carrera versátil que transitó con éxito entre el teatro, el cine independiente y las grandes producciones de Hollywood.
Taracena alcanzó el reconocimiento global en 2006 de la mano de Mel Gibson en la cinta ‘Apocalypto’, donde interpretó a “Ojo Medio”. Su potente presencia escénica y formación académica le permitieron dotar de humanidad a personajes complejos, logrando que su trabajo trascendiera fronteras y lo posicionara como uno de los rostros mexicanos más recurrentes en proyectos de alta envergadura.
Una trayectoria de versatilidad
Más allá de su paso por la pantalla grande, el actor dejó una huella imborrable en el formato televisivo y de streaming. En la serie de Netflix ‘Narcos: México’, dio vida a Pablo Acosta Villarreal, el “Zorro de Ojinaga”, una interpretación celebrada por la crítica. Asimismo, participó en producciones como La Reina del Sur, Diablero y la serie histórica Hernán.
Su talento no solo fue valorado por el público, sino también por la academia. En México, fue galardonado con el Premio Ariel a Mejor Coactuación Masculina por su papel en El violín, película que destaca como uno de los pilares del cine nacional contemporáneo.
Duelo en la comunidad artística
“Nos unimos a la pena que embarga a sus familiares, amigos y a la comunidad artística”, expresó la ANDA a través de sus canales oficiales. Tras conocerse la noticia, diversos colegas y seguidores han manifestado su pesar, recordando a Taracena como un intérprete de gran rigor técnico y profunda sensibilidad. Hasta el momento, no se han revelado las causas exactas de su deceso.