Una reciente investigación periodística ha puesto en el ojo de la tormenta al presidente José Jerí, al revelar que al menos cinco jóvenes profesionales obtuvieron contratos con diversas entidades del Estado poco después de visitar su despacho en Palacio de Gobierno. Esta situación ha desatado una ola de críticas y serias interrogantes sobre la transparencia y la ética en la función pública, con especialistas advirtiendo que la sede presidencial no debería operar como una “agencia de empleos”.
Los encuentros, que quedaron registrados en las visitas oficiales al Despacho Presidencial, han generado preocupación entre expertos en contrataciones estatales y analistas políticos. Estos señalan la improcedencia de la intervención directa del mandatario en procesos que, por su naturaleza, deberían ser evaluados y gestionados por áreas técnicas especializadas, garantizando la imparcialidad y la meritocracia.
Casos bajo la lupa
Entre los casos más destacados se encuentra el de Ledy Guadalupe Vela Ramírez, ingeniera ambiental y persona cercana al presidente Jerí desde antes de que asumiera la jefatura del Estado. Se registró su ingreso a Palacio el 1 de noviembre de 2025, un día feriado, donde permaneció casi cinco horas, desde las 6:48 p. m. hasta las 11:56 p. m.
Veinte días después de esta prolongada visita, Vela Ramírez obtuvo una orden de servicio en EsSalud por 6.330 soles, seguida de un segundo contrato por 11.000 soles en el Ministerio del Ambiente apenas una semana más tarde, sin haber finalizado el primero.Su vínculo con el presidente se remonta a etapas previas de su carrera política. La misma Vela Ramírez confirmó la reunión con el mandatario, alegando motivos personales y una amistad de larga data.
En la misma fecha del 1 de noviembre, Ledy Guadalupe Vela Ramírez no ingresó sola a Palacio de Gobierno. La acompañó Rubiel Cristina Beraun Rojas, también natural de Huánuco y quien estuvo presente en la ceremonia de juramentación de Jerí en el Congreso.
Beraun Rojas consiguió el 20 de noviembre una orden de servicio en el Despacho Presidencial por 6.500 soles para servicios de comunicación interna, en cumplimiento del Plan Anual del Subsistema.
Otro caso identificado por el reporte periodístico es el de Violeta Emperatriz Beas Otero, quien también registró una visita prolongada al Despacho Presidencial el 1 de noviembre.
Posteriormente, el 24 de diciembre de 2025, Beas Otero fue designada como secretaria nacional de la Juventud (Senaju) en el Ministerio de Educación.A ella se suma Fiorella Jannette Melgarejo Sánchez, abogada que ingresó en reiteradas ocasiones a Palacio los días 20, 24 y 28 de octubre de 2025.
Pocos días después, el 4 de noviembre, Melgarejo Sánchez recibió una orden de servicio por 11.000 soles en el Despacho Presidencial.
Finalmente, la investigación menciona a Alicia Alexandra Camargo Leiva, quien acompañó al presidente Jerí en una reunión con el empresario chino Zhihua Yang en el centro de Lima. Previamente, el 14 de octubre, Camargo Leiva había visitado el despacho presidencial en horas de la noche.
Tres días después de su visita, fue contratada como locadora FAG en la Secretaría General de Palacio de Gobierno.
Cuestionamientos éticos y legales
El abogado José Trelles, especialista en contrataciones del Estado, fue enfático al señalar que
el mandatario no debería participar en reuniones previas con profesionales que luego brindarán servicios al Estado,pues estas gestiones deberían ser llevadas por unidades de apoyo o de línea de la propia Presidencia de la República. Trelles recordó que el Código de Ética de la Función Pública prohíbe explícitamente reuniones que “puedan suponer conductas indebidas”, lo que subraya la gravedad de los encuentros revelados.
Por su parte, el analista político Iván García cuestionó duramente la situación, afirmando que
el Despacho Presidencial, siendo el espacio de mayor cargo público y político del país, “no está, sin lugar a dudas, para hacer de agencia de empleos”.Esta declaración refuerza la percepción de que se estaría desvirtuando la función de la máxima instancia ejecutiva del país.
La investigación concluye con una reflexión contundente: ante la recurrencia de estos hechos, la oficina principal de Palacio de Gobierno, lejos de ser solo el espacio donde se toman decisiones de Estado, “hoy pareciera haberse convertido en una ventanilla de favores laborales”, un escenario que compromete seriamente la credibilidad y la institucionalidad del gobierno.