Una persecución policial a plena luz del día culminó en una balacera y la captura de tres presuntos integrantes de la banda criminal Los Malditos de Huáscar, tras el violento asalto a un cambista en el interior del centro comercial Polvos Azules, en el distrito de La Victoria. La Policía Nacional del Perú (PNP) logró recuperar 71 mil dólares, además de incautar armas de fuego, vehículos y equipos celulares utilizados por los delincuentes.
El asalto ocurrió cuando un grupo de sujetos interceptó al cambista en el interior del concurrido centro comercial, uno de los principales puntos comerciales del Cercado de Lima. Tras arrebatarle el dinero, los delincuentes emprendieron la huida a bordo de dos automóviles y una motocicleta, lo que activó de inmediato un amplio operativo policial.
Agentes del Grupo Terna y del Escuadrón Verde iniciaron una persecución que se extendió por varias cuadras del Cercado de Lima y que incluyó un intercambio de disparos. El despliegue policial concluyó en la cuadra 4 del jirón Sandía, donde los sospechosos fueron interceptados y reducidos.
El general Francisco Vargas, jefe de la Región Policial Lima, informó que la intervención se realizó en flagrancia, lo que permitió asegurar el dinero robado, un arma de fuego con municiones, varios teléfonos celulares y los vehículos empleados en la fuga.
Los detenidos fueron identificados como Dante Aliaga Perales (37), Erick Pomalima Mandujano (25) y Fredy Calderón García (22), quienes serían integrantes de la organización criminal Los Malditos de Huáscar. Todos ellos fueron trasladados a la dependencia policial correspondiente para las diligencias de ley.
El cambista, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, relató que fue interceptado cuando ingresaba a Polvos Azules. “Había llegado al centro comercial con mi mochila. Di unos pasos y los delincuentes se bajaron de un auto negro y me encañonaron en la cabeza”, declaró a la Policía.
Fuentes policiales no descartan la participación de un cuarto integrante de la banda, quien habría logrado escapar durante la persecución, aunque se encontraría herido. Las autoridades señalaron que su captura sería cuestión de horas.
El hecho volvió a poner en evidencia los riesgos asociados a la inseguridad ciudadana en zonas comerciales altamente transitadas de Lima, así como la necesidad de reforzar la presencia policial en puntos críticos de la capital.