Vladimir Cerrón reapareció en el debate político con un mensaje dirigido al escenario electoral de 2026. El líder de Perú Libre, actualmente prófugo de la justicia, expresó su preocupación ante un eventual triunfo presidencial de Rafael López Aliaga, a quien calificó como un adversario directo de la izquierda y una amenaza para la cohesión social y el pluralismo político en el país. Sus declaraciones, difundidas a través de plataformas digitales, se suman al clima de polarización que empieza a marcar la carrera electoral.
Cerrón sostuvo que una eventual gestión del líder de Renovación Popular implicaría un cambio profundo en la relación entre el Estado, la economía y los derechos ciudadanos. Desde su perspectiva, el proyecto político de López Aliaga estaría basado en una lógica empresarial que, aplicada al aparato estatal, podría generar decisiones de alto impacto social y económico.
Críticas al enfoque de Estado y gestión pública
Uno de los principales cuestionamientos de Cerrón apunta a lo que considera una confusión entre la administración pública y la gestión privada. Según el dirigente de izquierda, López Aliaga concibe al Estado como una empresa orientada a la rentabilidad, cuando —afirma— su finalidad central debería ser la garantía de derechos y la cohesión social.
En ese sentido, advirtió que este enfoque podría derivar en procesos de privatización sin sustento técnico suficiente o en decisiones de inversión cuestionables. Como ejemplo, mencionó propuestas emblemáticas del exalcalde de Lima que, a su juicio, no habrían sido evaluadas adecuadamente en términos de viabilidad económica y beneficio público.
Advertencias sobre economía y seguridad jurídica
Cerrón también alertó sobre posibles efectos negativos en la economía si se concreta una presidencia de López Aliaga. En su análisis, el estilo confrontacional del líder de Renovación Popular podría afectar la seguridad jurídica y generar incertidumbre entre inversionistas nacionales y extranjeros.
Según el líder de Perú Libre, las amenazas de revisar concesiones, impulsar expropiaciones o someter contratos a arbitrajes internacionales incrementarían el riesgo país, encarecerían el crédito y podrían paralizar proyectos de inversión. Estas condiciones, afirmó, tendrían un impacto directo en el crecimiento económico y en la estabilidad fiscal.
Asimismo, calificó la propuesta económica de su adversario político como un “populismo fiscal selectivo”, al considerar contradictorio plantear una reducción de impuestos mientras se promete una disciplina fiscal estricta. Para Cerrón, esta combinación no es compatible con una reforma integral del Estado.
Democracia, contrapesos y protesta social
Otro de los ejes del pronunciamiento estuvo vinculado al funcionamiento de la democracia. Cerrón sostuvo que el discurso anticorrupción de López Aliaga podría utilizarse como justificación para debilitar los contrapesos políticos e institucionales.
En particular, afirmó que el líder de Renovación Popular mantiene una postura hostil frente a los sindicatos, los movimientos sociales, las universidades públicas y los sectores de izquierda. Desde su visión, este escenario podría desembocar en una criminalización de la protesta social y en un uso político de instituciones como la Fiscalía y la Policía Nacional.
Estas advertencias se enmarcan en un discurso recurrente de sectores de izquierda que alertan sobre el avance de posiciones conservadoras y autoritarias en la región, especialmente en contextos de alta polarización electoral.
Escenario de polarización rumbo a 2026
Cerrón proyectó que un eventual triunfo de López Aliaga profundizaría la polarización política en el país. A su juicio, la consolidación de una “derecha radical” en el Ejecutivo fragmentaría aún más el centro político y trasladaría la confrontación al espacio social, con protestas constantes y una elevada conflictividad.
El líder de Perú Libre advirtió que este escenario afectaría el pluralismo político y dejaría a la izquierda en una posición de resistencia, obligada a defender espacios democráticos y derechos sociales frente a un gobierno que considera adverso a estos principios.
Contexto político y situación judicial de Cerrón
Las declaraciones de Vladimir Cerrón adquieren particular relevancia debido a su situación judicial. El exgobernador regional de Junín permanece prófugo, lo que ha generado cuestionamientos sobre su legitimidad para intervenir en el debate político. No obstante, su influencia dentro de sectores de izquierda y su rol en el surgimiento de Perú Libre siguen siendo factores a considerar en el escenario electoral.
Analistas políticos coinciden en que este tipo de pronunciamientos anticipa una campaña marcada por discursos confrontacionales, donde las advertencias sobre modelos de país y riesgos institucionales ocuparán un lugar central.
Rafael López Aliaga y la respuesta pendiente
Hasta el momento, Rafael López Aliaga no ha respondido directamente a los cuestionamientos de Cerrón. El líder de Renovación Popular ha reiterado en diversas ocasiones su propuesta de orden, disciplina fiscal y lucha frontal contra la corrupción, presentándose como una alternativa frente a los partidos tradicionales y a la izquierda.
Con el calendario electoral avanzando, los cruces discursivos entre figuras de polos opuestos anticipan una contienda intensa, donde la narrativa sobre democracia, economía y gobernabilidad será clave para captar el respaldo ciudadano.
Panorama electoral en construcción
Las declaraciones de Cerrón se suman a una serie de posicionamientos que empiezan a delinear el tablero político rumbo a 2026. En un contexto de desconfianza institucional y demandas ciudadanas insatisfechas, los liderazgos presidenciales buscan marcar distancia y definir adversarios desde etapas tempranas.
El debate entre modelos de Estado, rol del sector privado y garantías democráticas promete ser uno de los ejes centrales de la próxima campaña, en un país que enfrenta el desafío de reducir la polarización y recuperar la confianza en la política.