La Justicia peruana reafirmó su compromiso con la igualdad y la lucha contra la discriminación racial con la reciente sentencia contra José Ayesta, quien fue condenado por un delito de discriminación racial en agravio de un entrenador de fútbol originario de Camerún. La decisión, tomada por la Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo de Lambayeque, marca un precedente sobre la protección de los derechos fundamentales de extranjeros que participan en actividades deportivas en el país.
El caso se originó en junio de 2024, cuando el agraviado fue objeto de comentarios ofensivos a través de un aplicativo de mensajería rápida, además de la difusión de videos con expresiones que atentaban contra su dignidad humana. Los hechos ocurrieron en el marco de un campeonato organizado por la Liga Distrital de Fútbol de Reque, en la provincia de Chiclayo, generando un clima de hostilidad hacia el entrenador debido a su nacionalidad y color de piel.
La investigación y la admisión de culpabilidad
El fiscal provincial Miguel Ángel Córdova Santos explicó que el trato diferenciado por motivos raciales fue claro y documentado, lo que permitió que el proceso avance rápidamente. Ayesta reconoció su culpabilidad, lo que permitió que la sentencia se dicte con base en pruebas sólidas y testimonios que respaldan la denuncia de discriminación.
La condena incluye una pena de un año, ocho meses y 18 días de prisión suspendida, junto con el pago de una reparación civil de S/ 900 a favor de la víctima. Esta medida busca no solo sancionar la conducta discriminatoria, sino también enviar un mensaje claro de tolerancia cero frente a actos de racismo y xenofobia en el país.
Contexto deportivo y social
La discriminación ocurrió en un escenario deportivo local, recordando que incluso en actividades recreativas y comunitarias, los actos de racismo pueden dejar marcas profundas en las víctimas. La Fiscalía subraya que la igualdad de trato y el respeto a la dignidad de las personas son principios fundamentales que deben cumplirse, sin importar el origen o color de piel de quienes participan en cualquier evento.
Organizaciones y defensores de derechos humanos han valorado la sentencia como un paso necesario para garantizar que los espacios deportivos sean inclusivos y libres de discriminación. La medida también sirve para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de denunciar estas situaciones y fortalecer la cultura de respeto hacia todos los ciudadanos y residentes extranjeros en Perú.
El compromiso de la Fiscalía
El subsistema especializado en Derechos Humanos y contra el Terrorismo reafirma que continuará supervisando casos de discriminación y violencia racial. La condena a Ayesta se enmarca dentro de una política más amplia de protección de los derechos fundamentales y la dignidad humana, estableciendo precedentes para procesos futuros y enviando un mensaje de respaldo a todas las víctimas de discriminación en el país.
Este fallo no solo sanciona a un individuo, sino que también refuerza la necesidad de educar a la población sobre la igualdad y el respeto, promoviendo un ambiente seguro y justo para todos, especialmente en actividades que involucran interacción comunitaria, como los campeonatos deportivos locales.