Lo que debía ser una rutina habitual de ejercicios terminó en una emergencia médica para María Campos Ortiz (39). La tarde de ayer, mientras se desplazaba por el área de máquinas cardiovasculares de un gimnasio en la avenida José Carlos Mariátegui, en Huaycán, la mujer desapareció repentinamente de la vista de los demás socios al caer en un profundo pozo de agua que se encontraba abierto y sin ninguna medida de protección.
El accidente, captado por las cámaras de seguridad del local, muestra el momento exacto en que la víctima pisa el vacío en una zona de tránsito común. Ante los gritos de auxilio, efectivos del Cuerpo General de Bomberos acudieron al lugar y trabajaron por más de 30 minutos para rescatarla del estrecho ducto. Campos Ortiz fue trasladada de urgencia al Hospital de Huaycán, donde los médicos confirmaron una fractura de fémur, reportándose actualmente como estable pero bajo observación especializada.
Tras el incidente, personal de Fiscalización de la Municipalidad de Ate intervino el establecimiento, constatando que el buzón de agua no contaba con tapa de seguridad ni advertencias visuales, representando un peligro inminente para el público. En consecuencia, las autoridades dispusieron la clausura inmediata del local por incumplimiento de las normas de seguridad y defensa civil.
Pese a que algunos usuarios habituales manifestaron a medios locales no haber notado riesgos previamente, la evidencia visual y la inspección municipal confirmaron la negligencia administrativa. Por su parte, la administración del gimnasio emitió un breve comunicado informando un cierre por “motivos administrativos”, sin mencionar el accidente ni responder a los reclamos por la falta de respuesta en sus canales de atención al cliente.